TEI, la «tutoría entre iguales» como método de prevención del acoso escolar

La convivencia se erige como el estado ideal a alcanzar en cualquier sociedad. Para que un grupo funcione precisa de unas normas comunes que garanticen el respeto entre sus integrantes. A menudo, la falta de tolerancia entre adultos provoca que la convivencia fracase, de modo que se asume un gran esfuerzo en el intento por implementar una coexistencia tolerante entre las edades más tempranas. El programa TEI trata de enfocarse, precisamente, en el respeto entre iguales, la empatía y el compromiso como garantía de convivencia positiva en el periodo escolar.

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El bullying y el ciberacoso suponen dos de los monstruos a los que niños/as y adolescentes deben enfrentarse diariamente dentro e incluso fuera del aula. Las investigaciones concluyen que entre el 40% y el 55% del alumnado de los centros educativos participa de alguna manera en situaciones de acoso escolar, bien como víctimas, agresores/as u observadores/as. También se sabe que entre el 20% y el 50% informan de experiencias de acoso verbal y del 2% al 7% de los estudiantes han sido víctimas de una forma severa de agresión física.

¿Qué es el «TEI»?

La educación secundaria se ha convertido en el espacio de proliferación del acoso en el entorno educativo. El proyecto «Tutoría entre Iguales» (TEI) se dirige directamente a este grueso estudiantil con la orientación de prevenir la violencia y el ciberacoso escolar. El autor del TEI es el catedrático de orientación educativa, Andrés González Bellido y aunque inició su desarrollo en el año 2002, el  proyecto no comenzó a implementarse en centros educativos de primaria y secundaria hasta 2003.

El objetivo principal de este programa se dirige a mejorar el clima en el aula y promover una convivencia positiva mediante el desarrollo de estrategias adecuadas de resolución de problemas y la integración de una cultura de tolerancia cero para la violencia como rasgo de identidad del centro educativo. Lo hace sobre los cinco pilares que intervienen en este sistema:

  1. Centro educativo
  2. Alumnado
  3. Familias
  4. Formación y sensibilización
  5. Evaluación

Infografía explicativa del funcionamiento del TEI. Imagen: página oficial Programa TEI

 

¿Cómo funciona?

El TEI aspira a sustituir los roles de agresor, víctima y espectador por respeto, valores y empatía como un rasgo de identidad de la clase que modifica la cultura del centro respecto a la violencia. El programa consiste en un doble triángulo de intervención, donde el alumnado se convierte en tutor/a emocional de sus compañeros/as de cursos inferiores y a su vez, son tutorizados por una persona especializada del TEI. Se organizaría, por ejemplo, de la siguiente manera:

  • Secundaria: el alumnado de 3º ejerce como tutor emocional del de 1º
  • Primaria: el alumnado de 5º ejerce como tutor emocional del de 3º
  • Infantil: alumnos/as de 5 años son tutores emocionales de los/las de 3 años

Para entenderlo mejor, González Bellido lo explica así:

“Que a un alumno de 3º de Primaria no le dejen jugar fútbol, se trata de un proceso de exclusión que si se presenta de forma reiterada puede llegar a ser una situación o síntoma de una posible situación de acoso. Entonces lo que hace el alumno de 3º es ir a hablar con su tutor, que es el de 5º, y decirle que no le dejan jugar de fútbol, y lo que hace el alumno de 5º es intervenir con el otro alumno que no le deja jugar a fútbol. Si esto no funciona, el alumno de 5º lo que hace es hablar con su compañero de clase, que a la vez es tutor de la persona que ha tenido esta situación de conflicto”.

En el caso de que esa situación no se solucionara, ambos estudiantes hablarían con el coordinador del programa TEI del centro. Y si esto no funciona, como último recurso, se aplicaría la normativa de convivencia.

Este programa ha logrado buen rendimiento en todos los centros que lo han llevado a cabo. De hecho, el plan TEI se ha sometido a un estudio cuasi-experimental, en el que participaron 2057 estudiantes españoles (de 11 a 16 años) de 22 escuelas, de las que se asignaron al azar al grupo experimental (10 escuelas, 987 estudiantes) y al grupo de control (12 escuelas, 1070 estudiantes). Los resultados obtenidos mostraron una reducción significativa en el comportamiento de acoso escolar, la victimización entre iguales, la lucha, el acoso cibernético y la cibervictimización en el grupo experimental después de la implementación de la intervención. De manera similar, se encontró una mejora significativa en los factores del clima escolar en el grupo experimental. Los valoración de los datos finales corrobora que el programa TEI es eficaz para reducir el comportamiento de acosadores y agresores cibernéticos y, al mismo tiempo, mejorar el clima escolar.

De esta forma, el TEI se plantea como un proyecto necesario dentro de cualquier institución educativa con vistas a poner en foco en la convivencia escolar positiva y prevenir la violencia en las aulas.