«No hay refugio contra el ciberbullying»

Según expertos estadounidenses el ciberbullying (a través de correos electrónicos, mensajes instantáneos, teléfonos celulares o sitios web) es un fenómeno en auge que puede afectar a casi la mitad de los adolescentes de Estados Unidos, ser tan perjudicial o peor que una agresión física en el colegio y es tan emocionalmente devastador que puede llevar al suicidio.

En los últimos años 37 estados de Estados Unidos han adoptado leyes que obligan a los colegios a introducir medidas contra este tipo de agresión sicológica.

“Desafortunadamente, los casos extremos de suicidio o autoagresiones de estudiantes se dan cada vez más”, dijo Dan Tarplin, Director educativo de la Liga Anti-Difamación (ADL, en sus siglas en inglés) de Nueva York.

A diferencia de las peleas y burlas de los patios de recreo, Tarplin indicó que el anonimato de los medios electrónicos puede alentar a los acosadores y su alcance permite un comentario obsceno, una foto o un video indiscreto que se puede enviar a muchas personas en un instante.

“Contra las formas electrónicas de acoso no hay refugio”, dijo Scott Hirschfeld, director de formación de la división de educación de ADL, que creó su programa para ayudar a crear consciencia frente al acoso en medios electrónicos.

“Siempre está internet. Incluso si apagas tu computadora sabes qué página electrónica está accesible, o qué personas están propagando este rumor sobre ti. La dureza de esto es psicológicamente devastadora”, señaló.

JUGAR Y HACER BROMAS

En una conferencia de ADL, los adolescentes dijeron que pensaban que el “ciberacoso” era “sólo tonteo” hasta que escucharon a John Halligan hablar sobre su hijo de 13 años Ryan, que se suicidó en el 2003 después de años de agresión sicológica. “Era acosado continuamente por ser potencialmente gay”.

El caso de Halligan fue clave para conseguir la aprobación de Ley de Prevención del Acoso en Vermont, siete meses después de la muerte de Ryan.

Fuente: Reuters

Dos nuevos casos de suicidios de niños a causa del bullying

Dos recientes casos de suicidios entre menores en Estados Unidos pone en evidencia las trágicas consecuencias que puede tener el hostigamiento en la escuela, conocido en inglés como “bullying“, de no ser detectado y detenido a tiempo.

El suicidio de Jaheem Herrera, de 11 años, la pasada semana en Atlanta, que se ahorcó en su habitación luego de ser presuntamente objeto de acoso por sus compañeros de escuela; así como el de Carl Joseph Walker-Hoover, también de 11 años, que se suicidó en Massachussetts a principios de mes, son solo dos ejemplos de lo grave que puede llegar a ser esta situación.

“Las consecuencias del acoso escolar pueden ser muy serias, tanto que pueden hacer que un menor acosado contemple la posibilidad del suicidio o se suicide”, dijo a Efe Stephanie Bryn, directora de la oficina de Prevención de Lesiones y Violencia de la Administración de Servicios y Recursos de Salud (HRSA).

De acuerdo con cifras del Centro de Prevención de Violencia Juvenil de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), se estima que casi el 30 por ciento de los adolescentes en Estados Unidos (5,7 millones) se ve envuelto en algún tipo de acoso escolar, ya sea como víctima, victimario o ambos.

Advierten de que si un menor es acosado en la escuela es muy probable que esta agresión también se esté dando a través de Internet, conocido como “cyberbullying”.

Al igual que en las relaciones personales “reales”, los expertos aconsejan observar el tipo de relaciones cibernéticas que entablan los menores para poder detectar y detener una posible agresión.

En muchos casos, los menores que son acosados en línea reciben correos electrónicos amenazantes o en muchos casos son amenazados con divulgar un “secreto” o rumores infundados que pueden avergonzarles.

Por ello, los expertos recomiendan evitar divulgar fotografías o información personal comprometedora para disminuir el riesgo de sufrir este tipo de acoso.

Además sugieren el uso de programas de software que ayudan a filtrar la información que reciben los menores a través de Internet, entre ellos aquellos correos amenazantes o hirientes de un acosador o “bully“.

La Administración de Servicios y Recursos de Salud cuenta con un web a través de la que ofrecen consejos para evitar el acoso escolar.

Fuente: EFE a través de La Mirada de Jokin

«El ciberbullying obedece a la naturaleza de Internet»

Algunas páginas contraproducentes para infantes son las de pornografía, incluida la infantil, y el bullying, “el maltrato entre pares”, forma virtual de intimidar al compañero de curso.

El bullying es la más reciente forma de agresión en internet, que consiste en el hostigamiento al compañero: “Ofenden y maltratan a un estudiante, acción que es grabada mediante cámaras de teléfonos celulares. Luego suben las imágenes a sitios de la red donde se bajan videos”, afirma el Gerente de la empresa de telecomunicaciones Axs Bolivia, Armanda Lara. El resultado: la humillación se amplifica porque no se limita a las paredes del curso.

Según Lara, ello obedece a la naturaleza de internet: “Hay sitios blogs —que son personales— en que se puede escribir lo que sea sin develar la identidad”.

La exposición de la persona puede ser voluntaria, como sucede en las redes sociales, espacio en que el individuo da a conocer información personal y de su entorno, pero estos datos permiten a desconocidos vulnerar la página o introducir publicidad basura (spam). También se puede duplicar la identidad o dar una falsa por un interés delictivo, fingiendo tener los mismos intereses que la persona engañada.

Fuente: LaPrensa.com.bo

Mona O´Moore: «Contra el ciberacoso es necesaria la implicación familiar y escolar»

Mona O´Moore, fundadora del Centro Anti-Bullying en el Trinity College de Dublín y una de las ponentes de las III Jornadas sobre Menores en Edad Escolar: Conflictos y Oportunidades, que se han celebrado en Palma de Mallorca, considera fundamental la implicación parental para evitar no sólo adicciones a las nuevas tecnologías sino también conductas como el ciberbullying.

¿Qué se entiende por ciberacoso escolar?
-Es el acoso a través de teléfono móvil, mensajes, correos electrónicos, chats, redes sociales como Facebook o Myspace… El acoso a través de los dispositivos electrónicos.

¿Qué peligros conlleva frente al acoso tradicional?
-Puede afectar a todo el mundo, en cualquier lugar. No hay lugar seguro para ningún niño. Es muy problemático porque es anónimo, llega a todo el mundo y además es permanente, queda grabado.

Usando el título de su conferencia, ¿cómo tratarlo?
-Es un proyecto de toda la escuela, ha de implicar a todas las personas: profesores, niños, familias y a toda la comunidad. Además, la escuela no sólo debe centrarse en educar en las materias comunes, sino que ha de preparar a todas estas personas a enfrentarse al acoso escolar y al ciberacoso. La clave es educar, no controlar, ni censurar. No poner restricciones al uso del móvil ni de internet.

¿Qué incidencia tiene?
-En Irlanda están implicados el doble de alumnos en el tema del ciberacoso que en el acoso tradicional. Es un fenómeno emergente. Hablamos de un 18% del alumnado. Se produce más entre las chicas (un 10%) que entre los chicos (un 4%). El otro 4% se refiere a alumnos que están en los dos lados, como acosadores y como víctimas.

¿Es frecuente pasar de víctima a acosador?
-Se da sobre todo en los alumnos que tienen un carácter más problemático.

Fuente: Diario de Mallorca

En la Red no todo es ciberbullying

Comprender el ciberbullying requiere también saber circunscribirlo en la dimensión real que este problema tiene en la red, pues son muchas voces que piden no confundir las malas prácticas que pueden darse en Internet con Internet mismo.

Frente a un alarmismo de corte amarillista al que por desgracia tienden con creciente frecuencia los medios de comunicación, un colectivo de abogados estadounidenses ha elaborado un informe sobre sobre los riesgos de las redes sociales para los menores, concluyendo que la pederastia no es esa ‘madre de todos los problemas’ que se suele publicitar, “al menos no tanto como el riesgo de ‘bullying‘ (acoso escolar), tanto dentro como fuera de la Red, o incluso la búsqueda de sexo por parte de los menores con jóvenes debido a sus propias inseguridades”.

Esta conclusión apunta a una perspectiva que quizá pueda añadir elementos de análisis respecto al ciberbullying: quienes cometen ciberacoso han sido educados – o maleducados – fuera de la red, y desde esa perspectiva Internet es también un reflejo de lo que hay fuera de ella.

El fiscal de Madrid, Pedro F. Martínez García, asegura al respecto de ciberdelitos como el grooming o el intercambio de pornografía infantil: “Creo que Internet precisamente está posibilitando la detención de numerosos pederastas. Todos los días tenemos noticias de este tipo. Pero se tiene que ir mucho más alla, no basta con detener a quienes se bajan esos contenidos y terminar la investigación en ese momento. Es preciso seguir más allá y lograr detener a quienes suben los contenidos, e incluso a quienes elaboran el material. Eso implica la colaboración de terceros países, generalemente países subdesarrollados donde las mafias que explotan a menores campan a sus anchas”.

A los defensores de Internet tampoco les falta razón cuando defienden la sensibilidad de la comunidad on line ante cualquier delito digital en un breve espacio de tiempo, “cosa que en el ‘mundo real’ y con delitos ‘reales’ sucede en muy pocos casos”.

Frente a la satanización de Internet como “nido de males”, es preciso actuar en la educación fuera de la red, aunque también en su seno. Quizá sólo de este modo, peligros como el ciberbullying se vean reducidos.

Fuente: mangasverdes.es