«Es difícil ubicar la línea entre la simple molestia y el delito en el ciberbullying»

La abogada estadounidense Parry Aftab, que visitará San Sebastián el próximo mes de Mayo para participar en el Congreso Ciudadanía Digital, concedió esta semana una entrevista a Diario Vasco. Extraemos de la misma algunas de las declaraciones más interesantes de esta experta en seguridad de los menores en Internet, y que dirige WiredSafety.org, una ONG pionera en este área y que cuenta con 11.000 voluntarios en 76 países:

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Los jóvenes están utilizando sus teléfonos móviles para cientos de cosas pero principalmente para relacionarse entre ellos. Entran en internet, se mandan mensajes, actualizan sus perfiles de Facebook o Tuenti, pero también se mandan fotos con contenido sexual. El problema es que los padres no ven lo que sus hijos están haciendo con sus móviles, sus ordenadores o sus videoconsolas. (…) ahora hay peligros que no conocemos, los padres no conocen lo suficiente sobre nuevas tecnologías como para ayudar a sus hijos a estar protegidos.

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Los jóvenes pueden hacerse daño a sí mismos simplemente escribiendo en Facebook algo que luego pueda arruinar su día, su semana o el curso entero. También pueden hacerse daño entre ellos y por supuesto pueden ser molestados por terceras personas. (…) En el caso del cyberbullyng es difícil saber cuándo pasa esa línea en la que deja de ser un mensaje molesto y pasa a ser una amenaza real y se convierte en algo criminal.

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Últimamente se está dando mucho algo que podría llamase abuso [maltrato] digital’: parejas demasiado celosas que quieren saber en todo momento dónde estás, con quién estás, con quién te intercambias mensajes, quién te llama. (…) las nuevas tecnologías están tomando un papel muy importante en las relaciones [de pareja]. Ahora es muy fácil espiar a tu pareja y hay ciertas acciones que pueden derivar en una falta de intimidad.

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está aumentando el riesgo de enfermedades mentales en los jóvenes. Están siempre conectados a sus dispositivos y están sufriendo un nivel muy alto de estrés. ¿He recibido un mensaje? ¿Lo he respondido lo suficientemente rápido? En Estados Unidos, un 24% de los jóvenes duerme con el móvil al lado para no perderse ni un mensaje. Eso quiere decir que están perdiendo horas de sueño con lo que esto conlleva en el desarrollo físico y psicológico de los adolescentes.

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Lo mejor que pueden hacer es hablar con sus hijos, conocerlos, formar parte de sus vidas. (…) Es necesario pasar tiempo juntos, como familia. Probablemente la mejor arma para luchar contra las amenazas en la Red sea una buena cena en familia. (…) cuanto más cercano estés a tus hijos, más fácil te resultará protegerlos de los riesgos que hay en la red. Lo que no hay que hacer es espiarles. Si creen que les están espiando lo que hacen, no van a confiar en ti cuando tengan un problema.

También es importante que los padres pongan las normas porque si no tienen unas normas que cumplir, se las van a saltar. Hay que dejarles bien claro que no pueden enviar o recibir mensajes por la noche, que no pueden llevar el móvil a clase o navegar por la red cómo y cuándo quieran, que tienen que enseñarte todo lo que se descargan. Al final es igual que en la vida real, tú dices a tus hijos qué es lo que está bien y lo que está mal y si tienes una buena relación con ellos, te harán caso.

Fuente: Diario Vasco

«El ciberbullying obedece a la naturaleza de Internet»

Algunas páginas contraproducentes para infantes son las de pornografía, incluida la infantil, y el bullying, “el maltrato entre pares”, forma virtual de intimidar al compañero de curso.

El bullying es la más reciente forma de agresión en internet, que consiste en el hostigamiento al compañero: “Ofenden y maltratan a un estudiante, acción que es grabada mediante cámaras de teléfonos celulares. Luego suben las imágenes a sitios de la red donde se bajan videos”, afirma el Gerente de la empresa de telecomunicaciones Axs Bolivia, Armanda Lara. El resultado: la humillación se amplifica porque no se limita a las paredes del curso.

Según Lara, ello obedece a la naturaleza de internet: “Hay sitios blogs —que son personales— en que se puede escribir lo que sea sin develar la identidad”.

La exposición de la persona puede ser voluntaria, como sucede en las redes sociales, espacio en que el individuo da a conocer información personal y de su entorno, pero estos datos permiten a desconocidos vulnerar la página o introducir publicidad basura (spam). También se puede duplicar la identidad o dar una falsa por un interés delictivo, fingiendo tener los mismos intereses que la persona engañada.

Fuente: LaPrensa.com.bo

Mona O´Moore: «Contra el ciberacoso es necesaria la implicación familiar y escolar»

Mona O´Moore, fundadora del Centro Anti-Bullying en el Trinity College de Dublín y una de las ponentes de las III Jornadas sobre Menores en Edad Escolar: Conflictos y Oportunidades, que se han celebrado en Palma de Mallorca, considera fundamental la implicación parental para evitar no sólo adicciones a las nuevas tecnologías sino también conductas como el ciberbullying.

¿Qué se entiende por ciberacoso escolar?
-Es el acoso a través de teléfono móvil, mensajes, correos electrónicos, chats, redes sociales como Facebook o Myspace… El acoso a través de los dispositivos electrónicos.

¿Qué peligros conlleva frente al acoso tradicional?
-Puede afectar a todo el mundo, en cualquier lugar. No hay lugar seguro para ningún niño. Es muy problemático porque es anónimo, llega a todo el mundo y además es permanente, queda grabado.

Usando el título de su conferencia, ¿cómo tratarlo?
-Es un proyecto de toda la escuela, ha de implicar a todas las personas: profesores, niños, familias y a toda la comunidad. Además, la escuela no sólo debe centrarse en educar en las materias comunes, sino que ha de preparar a todas estas personas a enfrentarse al acoso escolar y al ciberacoso. La clave es educar, no controlar, ni censurar. No poner restricciones al uso del móvil ni de internet.

¿Qué incidencia tiene?
-En Irlanda están implicados el doble de alumnos en el tema del ciberacoso que en el acoso tradicional. Es un fenómeno emergente. Hablamos de un 18% del alumnado. Se produce más entre las chicas (un 10%) que entre los chicos (un 4%). El otro 4% se refiere a alumnos que están en los dos lados, como acosadores y como víctimas.

¿Es frecuente pasar de víctima a acosador?
-Se da sobre todo en los alumnos que tienen un carácter más problemático.

Fuente: Diario de Mallorca