Incidencia del ciberbullying mediante teléfonos móviles

Datos extraídos de un Estudio sobre riesgos de los teléfonos móviles para los menores publicado por el INTECO en Mayo de 2010.

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El 5,9% de los menores entrevistados afirma haber recibido mensajes o llamadas de otros menores metiéndose con él, y un 5% declara haber utilizado el móvil para enviar mensajes o llamadas ofensivos contra alguien. Un 11,5% reconoce haber tenido acceso a imágenes de peleas con personas del entorno. En los tres casos, la incidencia directa declarada es más elevada entre los adolescentes de 15-16 años (respectivamente, 9,6%, 7% y 17,4%).

Un 12,4% de los menores entrevistados conocen a alguien de su entorno que ha sufrido ciberbullying pasivo y un 12,7% afirma saber de algún menor cercano que ha enviado mensajes o llamadas ofensivos a otras personas. Por último, el 17,4% reconoce que compañeros suyos han accedido a imágenes de peleas o agresiones con alguien cercano.

¿Nos preocupa el ciberbullying?

Algunas conclusiones extraídas del Estudio sobre hábitos seguros en el uso de las TIC por los menores publicado por el INTECO en Marzo de 2009.

En todas las manifestaciones de interacción y acecho por otras personas, los hijos están más al corriente que sus padres: los índices de conocimiento mostrados por los niños son superiores a los ofrecidos por los adultos.

Es más conocida la existencia de riesgo derivada de las vertientes pasivas de ciberbullying (ser acosado, insultado o amenazado) que de las activas (acosar, insultar o amenazar).

A pesar de ello, los padres consideran más grave el hecho de que sus hijos insulten a otros niños que el de recibir insultos. Muestra, quizás, la preocupación por la educación y valores con que desean que sus hijos se comporten en Internet. En cualquier caso, el comportamiento que más preocupa a los padres es el de tratar con adultos que se hacen pasar por niños.

El 33,3% de los padres y madres conocen el riesgo del ciberbullying pasivo, frente al 42,5% de los menores encuestados. Conocen el riesgo del ciberbullying activo un 21% de los progenitores frente al 34,4% de los chavales.

En cuanto a la consideración de la gravedad de este riesgo, el 53,9% de los padres consideraba el ciberbullying pasivo algo grave y el 34,2% bastante o muy grave. En cuanto al activo lo consideraba algo grave el 38,1% y bastante o muy grave el 47,1%.

La incidencia directa entre los menores encuestados fue del 5,9% en el caso de sufrir ciberbullying (pasivo) y el 2,9% en el caso de realizarlo (activo) sobre otros chavales.