Un programa ayuda a los escolares vascos a reflexionar sobre el ciberbullying

La iniciativa kliketaklik.com ha puesto en común a alumnos de 63 centros escolares vascos. Ayer tuvo lugar la primera charla on line con el profesor de Psicología Iñigo Ochoa de Alda que culminaba el debate que se ha desarrollado durante los dos últimos meses sobre la violencia, incluyendo el ciberbullying.

El acoso escolar y la violencia de género acapararon buen número de consultas enviadas por los adolescentes, de entre 14 y 15 años, que en los foros abiertos en internet han planteado casos conocidos a través de los medios de comunicación y dudas concretas.

Denunciar es de héroes
«No tengáis ningún miedo a denunciar este tipo de situaciones aunque temáis que se os critique; quien denuncia no es un chivato, es un héroe», señalaba Ochoa de Alda.

En un lenguaje cercano a los chavales, detalló casos con los que se ha encontrado en su consulta y aportó experiencias útiles para que los adolescentes se hagan fuertes ante situaciones de violencia.

Tras la finalización de la charla, organizada por sugerencia de los centros educativos participantes en la anterior edición, las profesoras presentes destacaban el nivel de participación de sus alumnos y lo apropiado de usar las nuevas tecnologías para acercar estos debates a los adolescentes.

Fuente: diariovasco.com

Ciberbullying, el lado oscuro de la red

El anonimato que permite internet, y en especial las redes sociales, hace más dañino, si cabe, el ciberbullying. Quienes se dedican a acechar hallan pasto fácil en salas de chat y foros, desde donde disparan sus dardos en forma de virus y correos no solicitados a la víctima, la difamación y el seguimiento de sus actividades en la red a través de su ordenador, así como las infinitas llamadas telefónicas y en casos extremos, hasta la agresión física.

Años atrás una encuesta realizada en el Reino Unido determinó que uno de cada 10 niños ha recibido un mensaje de texto o correo electrónico con algún insulto o amenaza. “Uno tiene que saber que se pueden tomar las fotos que se tienen en Internet y cambiarlas, ponerles un contenido erótico o en situaciones que no son reales”, dice la doctora Flavia Sinigagliesi, pediatra del equipo Bullying Cero en Argentina.

Por ello los especialistas recomiendan que los jóvenes expuestos a hostigamiento, deben retirar sus fotos de la Red, y de paso guardar los mensajes insultantes para después presentarlos a las autoridades policiales.

PEDOFILIA EN LA RED
Sin dudas este no es un problema reciente, pero se ha agravado desde que infinidad de niños tienen acceso a Internet sin la supervisión filial. El Centro para la Protección del Menor en Línea, agencia mundial establecida en el Reino Unido, estima que uno de cada tres niños ha recibido un comentario de naturaleza sexual por medios electrónicos.

Cada 6 de febrero, por ejemplo, se celebra en algunos países el Día Por la Seguridad en Internet. Durante la pasada efeméride se desarrollaron múltiples eventos en 31 naciones, y al final se produjo el llamado “blogatlón”, que registró las actividades del día en distintas partes del mundo.

La iniciativa está dirigida a mostrar los materiales producidos por cientos de escuelas en todo el mundo que tratan sobre los riesgos y las ventajas de utilizar Internet. En los últimos meses, estos planteles han colaborando para generar información en cuanto al uso de imágenes, privacidad y reglas de etiqueta en la Red.

Su contenido contempla un esquema de entrenamiento para las personas que trabajan con niños, que explora los riesgos asociados con el uso de la Red de redes.

Sobre el particular, la investigadora Denise Carter, de la Unidad de Investigación del Ciberespacio -centro coordinador del Día de Seguridad para Internet del Reino Unido expresó: “Hay una brecha entre para qué usan la tecnología los jóvenes y lo que las personas más grandes hacen con ella.

“La idea es encontrar formas de ayudar a los niños a manejarse con las malas experiencias, y por supuesto para tratar de cambiar sus hábitos y hacerlos parar por un momento y pensar”, aseguró Carter. “Los niños necesitan gente que comprenda cuáles son los riesgos y tener alguien con quien conversar sobre esto”.

Mediante el curso, los maestros aprenden a descubrir los primeros signos cuando hay un problema, como por ejemplo si son blancos de un potencial abusador o cuando están siendo intimidados por sus compañeros. También obra a favor del entrenamiento y la enseñanza de técnicas para ayudar a los jóvenes a usar Internet de modo responsable.

La experiencia apareció en un momento muy oportuno, si tomamos en cuenta la investigación publicada en la revista estadounidense Pediatrics. La misma da cuenta de que el 42% de los jóvenes de entre 10 y 17 años que participaron en el estudio vieron material sexualmente explícito en Internet.

“Si bien hay evidencia de que la mayoría de los jóvenes no se han sentido particularmente afectados por descubrir pornografía sin querer en Internet, esto podría tener un impacto mayor en algunos jóvenes que buscan pornografía”, advierte el estudio.

Fuente: viejoblues.com

Campaña de Educación contra el ciberbullying en Argentina

Los consejos para prevenir casos de ciberbullying se incluyen en los más generales referidos a un uso adecuado de las nuevas tecnologías. Durante los últimos días se celebra en la región argentina de Misiones la Semana Internacional de la Seguridad Informática, bajo el lema “Dale valor a tu información”. A continuación, algunos consejos preventivos paar padres.

-Ubicar la computadora en lugares de tránsito o visibles y evitar que los niños chateen, naveguen o establezcan relaciones en Internet con la puerta cerrada o en su habitación.

-Evitar que los niños chateen después de horarios determinados que deberías acordar con ellos. Para eso podes basarte modelos de Contratos Familiares..

-Preguntar a tus hijos quienes son sus contactos y nuevos amigos y relaciones en Internet y quién esta detrás de cada correo electrónico pero, no invadas su privacidad.

-Evitar que los niños se identifiquen con datos que delaten su edad u otro dato de carácter personal. Por ejemplo: ana_95 podría delatar que tu hija nació en 1995 o juan_13 podría delatar que tu hijo tiene 13 años de edad y es varón.

-Tratar de no dejar solos a los niños cuando estén conectados.
-Hablar habitualmente con los chicos sobre el uso de Internet y aconsejarlos sobre las medidas de seguridad que deben tomar. Navega y aprende con ellos.

-Verificar que los lugares públicos o cyber en donde navegan habitualmente dispongan de filtros de contenidos para menores de edad.

-Acompañar periódicamente a los chicos mientras están en Internet para conocer sus intereses y los amigos con quienes entablan comunicación.

-Controlar el uso de las cámaras web, su forma de habilitación y los contactos con quienes el menor la habilita. Si es posible limitar su utilización ya que puede ser la fuente de ataques como Grooming, Cyberbulling o Cybersexo por partes de abusadores.

-Conocer algunos acrónimos que los menores podrían utilizar en el chat con personas mal intencionadas.

-Construir junto a los niños reglas consensuadas para navegar y utilizar Internet.
-En el caso de las Redes Sociales, organizar sus contactos por grupos,

-Las redes sociales han hecho muy fácil el proceso de aceptar una invitación a un grupo o aplicaciones. Lo mejor es medir la necesidad de suscribirnos o no.

-Considerar que los juegos también suelen incorporar el chat y por ende sus riesgos asociados.
-Pedir a tu hijo que te enseñe a jugar. Este ejercicio lo animara y te permitirá identificar posibles riesgos de seguridad, mientras te divertís con él.

Fuente: www.actualidadmisiones.com.ar

Los centros piden medidas contra el acoso en la red a profesores

La vieja broma pesada que antes se escribía en la pizarra, o se transmitía en un papel arrugado de pupitre en pupitre, ahora pasa al ciberespacio: el acoso a los profesores. Hay centros que reclaman “un protocolo” para saber cómo actuar cuando se descubre el problema y una especie de “ciberinspectores”..

En uno de los institutos más señeros de Vigo, varios estudiantes crearon una web para decir de los profesores lo que nunca les dirían a la cara. Según el director del centro, empezaron “poniendo a caldo” a uno de los docentes y luego, al comprobar el éxito que tenían los insultos entre el alumnado, dispararon en otras direcciones. “Era una página abierta en la que podía entrar cualquiera. Algo durísimo. Se metían con los profesores y también con algunos compañeros. Se reían, por ejemplo, de sus enfermedades y desgracias personales, todo lo sacaban a relucir sin el más mínimo pudor”.

En el instituto todo el alumnado estaba al tanto y visitaba la página. Un día, por casualidad, se enteró un profesor y éste alertó al director. Se abrió una investigación interna y se identificaron estudiantes de varias clases como implicados. “Se les abrió expediente disciplinario y se resolvió con un cambio de centro”. La expulsión definitiva de un puñado de alumnos surtió efecto: ha pasado el tiempo, y la dirección reconoce que los estudiantes tienen blogs y participan en foros diversos de Internet, colgando fotos y haciendo comentarios, pero no le consta que haya “despellejamiento”.

El instituto de un pueblo de la Costa da Morte acaba de expulsar a un alumno durante una semana por burlarse de una profesora y varias compañeras “poco agraciadas” colgando sus fotos retocadas y comentadas en un blog. Según el responsable del IES, que como todos los que han detectado el problema prefiere no ser identificado, “el 80% de los chicos de 14 y 15 años tienen blog”, o al menos una dirección propia en portales originalmente creados para ligar, como Metroflog o Fotolog. “Y eso que el ADSL sólo llegó aquí hace tres años”, comenta asombrado.

Para la Consellería de Educación, éste es un fenómeno nuevo. Más nuevo incluso que el de los padres que insultan a los profesores a través también de blogs. No puede cuantificarlo porque, en general, los casos “se resuelven dentro de la comunidad educativa como faltas de convivencia”. Sin embargo, ya hay centros que reclaman “un protocolo” para saber cómo actuar cuando se descubre el problema y una especie de “ciberinspectores” que velen por que se respeten unos límites. “Debería haber personal experto, si no es posible en cada centro, al menos uno para cada tres”, sugiere el jefe de estudios del turno de noche de uno de los institutos más antiguos de A Coruña.

“El sistema educativo está en la frontera”, explica un director, “porque éste es un mundo paralelo y los chicos navegan desde sus casas. Si la convivencia en el aula se ve perjudicada tenemos que intervenir, pero los únicos que pueden obligar al menor a borrar los insultos, los únicos que pueden requisarle el móvil y retirarles la conexión a la Red, son los padres. Y la mayoría no tienen ni idea de lo que hacen sus hijos”.

Fuente Elpaís.com

Ciberbullying, acoso en la pantalla

El ciberbullying es una gran preocupación desde hace años en algunos países (Reino Unido, EE.UU, Canadá, Australia…) por cuanto instaura la violencia en el ciberespacio con graves consecuencias para las víctimas. “Tras haber pasado tanto tiempo tratando de proteger a los menores de las personas adultas con malas intenciones, nunca imaginé que dedicaría tantos esfuerzos a protegerles de ellos mismos”, resumen Parry Aftab en su guía sobre ciberacoso.

Bombardear con mensajes intimidatorios o insultantes, crear páginas web ridiculizantes, hacer correr bulos… son algunas formas del acoso online.

¿Qué se entiende por Ciberbullying?

Simplificando, y tomando como referente la acepción común de bullying, se entiende por ciberbullying o ciberacoso el maltrato sicológico continuado entre iguales usando las nuevas tecnologías online, es decir, en el “ciberespacio”. En detalle:

  • Quedan excluidas las acciones puntuales (al igual que un menor no es víctima de bullying porque de manera aislada sufra una agresión física o verbal). Sin restar importancia a estos sucesos, que pueden tener serios efectos para la víctima y constituir un grave delito, un hecho aislado no sería ciberacoso.
  • Hay que descartar también el acecho con fines de índole sexual, que en el caso de ser ejercido por adultos se denomina “grooming”.
  • Víctimas y acosadores son de edad similar, los “iguales”.
  • Se extiende al entorno virtual del menor (Internet, telefonía móvil y videojuegos online multijugador).

¿En qué se diferencia el ciberbullying del bullying?

Los efectos: Por desgracia, no son menos graves que los del bullying. Aunque no haya agresiones físicas, las consecuencias sicológicas pueden ser incluso mayores. En varios países ya se han producido suicidios. ¿Qué efectos puede tener un comentario denigratorio en una página web que todo el mundo, en sentido literal, puede ver? La inmediatez y el alcance de Internet hacen que “las agresiones” sean sencillas de realizar (apoyadas en un supuesto anonimato y en la falta de percepción del daño causado al no ver a la víctima) y, al mismo tiempo, que tengan unos efectos potenciales devastadores.

Los lugares y los momentos: Dado que el “ciberespacio” supone para el menor un entorno de socialización de primer orden al que no puede renunciar y que le acompaña en el resto de contextos (hogar, centro escolar, calle) no hay manera de crear “distancia” con quien acosa. Es inútil incluso encerrarse en casa o dejar de ir al colegio. Están ahí siempre, no hace falta coincidir en sitios u horas. El acoso se cuela en forma de email o SMS, en la libreta de contactos del Messenger, como aliado en un juego online… El ciberbullying puede tener su origen u ocasionar conflictos en el entorno escolar, pero no siempre va unido al mismo, por lo que bullying y ciberbullying pueden ser independientes o complementarios, sin que haya que presuponer que es el bullying el que antecede al ciberbullying, pudiendo haberse iniciado el acoso y/o enfrentamiento en el espacio virtual.

Los agentes: Cualquiera puede ser víctima u hostigador a través de la pantalla, no hace falta ser más fuerte para agredir ni se es potencial víctima por una supuesta debilidad o por disponer de menores habilidades sociales. Puede incluso que quien sufre bullying se convierta en ciberacosador. Al no haber una componente física tan señalada como en el bullying, puede ser más común la participación de chicas. Tampoco es preciso que víctima y acosador se conozcan. En la Red la gente se relaciona, y se agrede, sin conocerse siquiera.

El medio: A diferencia del entorno en el que se desarrolla el bullying, en el caso del ciberbullying Internet puede ser también un aliado de las víctimas de acoso o ciberacoso, un lugar o una manera donde encontrar otras compañías y consuelo… pero con cuidado… no sea que quien acosa sea el que engaña y ofrece su comprensión.

Consejos para los menores

  • Sé muy cuidadoso con los datos personales, dónde aparecen y a quién los proporcionas: nombre, teléfono, dirección, fotografías, centro escolar… Cuanto menos sepan de ti, mejor, más seguro estarás y te sentirás. Ten en cuenta también lo que en los chats expones de modo abierto o incluso en las salas privadas, ya que pueden ser pistas que otros usen para obtener vuestros datos. Usa siempre apodos y nombre figurados.
  • Presta especial atención a la netiqueta o los modales de Internet como saludar, usar gráficos que expresen tu ánimo o intención (emoticones), etc. Considera que tus interlocutores pueden tener otra cultura, otra realidad social o malinterpretar lo que estás queriendo decir en realidad. Si hay un malentendido, trata de aclararlo con cortesía.
  • Nunca respondas a una provocación y mucho menos siendo presa de la furia. Haz algo que te entretenga durante unos minutos para calmarte antes de volver teclear. Responder suele ser la mayor alegría para le puedes dar al ciberabusón además de empeorar las cosas.
  • Cuando una amenaza o un acoso es persistente, trata de guardar lo que puedas a modo de prueba de lo sucedido, cierra la conexión y pide ayuda a una persona adulta (por ejemplo, si piensas que te acosa alguien del propio centro escolar, habla con el orientador).

Consejos para las personas adultas

  • Debes transmitir a los menores la confianza suficiente como para que recurran a ti en caso de apuro.
  • No reacciones de forma brusca. Presta atención a la gravedad y frecuencia del acoso (para tratar de calibrar su magnitud) así como a la manera en que la víctima lo sufre. Apoyar al menor es lo primero para que remita su angustia. Luego ya llegará el momento de actuar.
  • Cuando se dan amenazas graves de daño físico directo el tema debe tomarse muy en serio, máxime cuando sabes que quien acosa dispone de datos personales como dirección o centro escolar. Recurrir a la policía no está de sobra en estos casos.
  • Si hay víctimas, es porque hay abusones, y no es fácil identificarlos, siquiera en la propia casa. Es bueno que cuentes a los menores que esas acciones causan un daño real y constituyen un delito.
  • Jorge Flores FernándezJorge Flores Fernández
    Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter
    Noviembre 2008.