Ciberbullying, el lado oscuro de la red

El anonimato que permite internet, y en especial las redes sociales, hace más dañino, si cabe, el ciberbullying. Quienes se dedican a acechar hallan pasto fácil en salas de chat y foros, desde donde disparan sus dardos en forma de virus y correos no solicitados a la víctima, la difamación y el seguimiento de sus actividades en la red a través de su ordenador, así como las infinitas llamadas telefónicas y en casos extremos, hasta la agresión física.

Años atrás una encuesta realizada en el Reino Unido determinó que uno de cada 10 niños ha recibido un mensaje de texto o correo electrónico con algún insulto o amenaza. “Uno tiene que saber que se pueden tomar las fotos que se tienen en Internet y cambiarlas, ponerles un contenido erótico o en situaciones que no son reales”, dice la doctora Flavia Sinigagliesi, pediatra del equipo Bullying Cero en Argentina.

Por ello los especialistas recomiendan que los jóvenes expuestos a hostigamiento, deben retirar sus fotos de la Red, y de paso guardar los mensajes insultantes para después presentarlos a las autoridades policiales.

PEDOFILIA EN LA RED
Sin dudas este no es un problema reciente, pero se ha agravado desde que infinidad de niños tienen acceso a Internet sin la supervisión filial. El Centro para la Protección del Menor en Línea, agencia mundial establecida en el Reino Unido, estima que uno de cada tres niños ha recibido un comentario de naturaleza sexual por medios electrónicos.

Cada 6 de febrero, por ejemplo, se celebra en algunos países el Día Por la Seguridad en Internet. Durante la pasada efeméride se desarrollaron múltiples eventos en 31 naciones, y al final se produjo el llamado “blogatlón”, que registró las actividades del día en distintas partes del mundo.

La iniciativa está dirigida a mostrar los materiales producidos por cientos de escuelas en todo el mundo que tratan sobre los riesgos y las ventajas de utilizar Internet. En los últimos meses, estos planteles han colaborando para generar información en cuanto al uso de imágenes, privacidad y reglas de etiqueta en la Red.

Su contenido contempla un esquema de entrenamiento para las personas que trabajan con niños, que explora los riesgos asociados con el uso de la Red de redes.

Sobre el particular, la investigadora Denise Carter, de la Unidad de Investigación del Ciberespacio -centro coordinador del Día de Seguridad para Internet del Reino Unido expresó: “Hay una brecha entre para qué usan la tecnología los jóvenes y lo que las personas más grandes hacen con ella.

“La idea es encontrar formas de ayudar a los niños a manejarse con las malas experiencias, y por supuesto para tratar de cambiar sus hábitos y hacerlos parar por un momento y pensar”, aseguró Carter. “Los niños necesitan gente que comprenda cuáles son los riesgos y tener alguien con quien conversar sobre esto”.

Mediante el curso, los maestros aprenden a descubrir los primeros signos cuando hay un problema, como por ejemplo si son blancos de un potencial abusador o cuando están siendo intimidados por sus compañeros. También obra a favor del entrenamiento y la enseñanza de técnicas para ayudar a los jóvenes a usar Internet de modo responsable.

La experiencia apareció en un momento muy oportuno, si tomamos en cuenta la investigación publicada en la revista estadounidense Pediatrics. La misma da cuenta de que el 42% de los jóvenes de entre 10 y 17 años que participaron en el estudio vieron material sexualmente explícito en Internet.

“Si bien hay evidencia de que la mayoría de los jóvenes no se han sentido particularmente afectados por descubrir pornografía sin querer en Internet, esto podría tener un impacto mayor en algunos jóvenes que buscan pornografía”, advierte el estudio.

Fuente: viejoblues.com

¿Tienen los menores conciencia del ciberbullying?

Los menores que navegan en la red ven con cierta indiferencia el ciberbullying, y su actitud se resume en un “si no quieres ver nada de eso, no vayas a las páginas que no debes, o desagrega a la persona que no te gusta en el Messenger”.

Esta es una de las observaciones que destaca el estudio Cómo usan Internet los jóvenes: hábitos, riesgos y control parental que en 2007 llevaron a cabo los profesores de la Universidad del País Vasco, de los profesores Carmelo Garitaonandia y Maialen Garmendia referido a niños de entre 12 y 17 años. Los riesgos para los menores están referidos casi esclusivamente a los ataques que pudieran impedir “su” navegación, es decir, virus y troyanos.

“De los casos de acoso o de demandas sexuales, a cambio de regalos (carga de móvil, por ejemplo), han hablado las chicas de mayor edad, y en menor medida los chicos mayores también. De todas formas, los más jovencitos tampoco están excluidos del acoso. La actitud ante estos problemas es que, por una parte, los jóvenes se lo buscan acudiendo a páginas que no deben, y por otra, que cerrando o apagando el ordenador se terminan los problemas. “Del ordenador nadie te va a hacer nada” (chico, 16 años, A Coruña).

Paradójicamente, cuando los adolescentes tienen graves problemas en Internet los ocultan a los padres, y solamente en casos gravísimos se deciden a dar el paso de contarlo. temen que ante cualquier problema que planteen a sus padres la reacción de estos va a ser quitarles el acceso a Internet.

Garitaonandia y Maialen Garmendia se sorprenden de dos datos que aporta su encuesta: uno, referido al perfil psicológico individualista que puede explicar el por qué de esa indiferencia ante el peligro del ciberbullying: “entre las actividades de los jóvenes no hemos detectado prácticamente ninguna actividad solidaria, ciudadana y/ o política realizada a través de Internet”.Y una segunda referida a la capacidad de los padres: “los padres españoles usan muy pocos medios técnicos, básicamente programas de filtrado o uso de filtros del Interet Explores o el Windows Vista, para el control de las actividades de sus hijos en la Red”.

La educación, primer antídoto contra el ciberbullying

La relevancia que ha tomado en nuestra sociedad el ciberbullying ha permitido conocer que se trata de una práctica cada vez más común entre menores. Estos se ven refugiados en el anonimato que les facilita una identidad falsa en los chats o cuentas de correo electrónico. Los menores no tienen conciencia de las consecuencias legales que implica el acoso.

En opinión de Christoph Steck (Head of Government Relations &Corporate Responsibility, O2 Alemania), las nuevas tecnologías y el móvil en especial “no exhiben ningún riesgo serio para los niños de la escuela primaria hacia adelante si hay una educación temprana y suficiente para niños y adolescentes. Sin embargo, los padres, las escuelas y la industria tienen que cooperar de cerca para construir la capacidad de los niños para utilizarlos de forma responsable. Es seguramente uno de los riesgos principales”.

Según una encuesta realizada por Pew Internet and American Life Proyect a finales de 2006, uno de cada tres adolescentes de EEUU ha sufrido algún tipo de acoso en Internet. Las chicas son frecuentemente las víctimas de este fenómeno. En cualquier caso, el 67% de los menores encuestados reconocen que el acoso sucede más en la vida real que en Internet. En el estudio publicado en 2004 por la Fundación Catalana per a la Recerca en colaboración con la Universidad de Cádiz, el 17% de los menores reconoció haber quedado personalmente con alguien conocido por Internet.

Información extraída del informe MENORES CONECTADOS. OPORTUNIDADES Y RIESGOS de 2007 de Telefónica.

Uno de cada tres casos de bullying en Aragón se realiza por Internet y teléfono móvil

Chantajes con imágenes grabadas, amenazas en un chat o burlas en páginas web. El acoso escolar cambia a la misma velocidad que las nuevas tecnologías y teléfonos móviles e Internet son ya dos herramientas comunes en los ataques entre compañeros de colegio. Este fenómeno se conoce como cyberbullying y ya aparece en una tercera parte de los casos de acoso escolar denunciados por aragoneses en 2007 a la línea de ayuda SOS Bullying.

Los expertos señalan que este tipo de ciberacoso es tan peligroso, o más, que los ataques físicos. El problema se ha agravado con la expansión de las nuevas tecnologías. Seis de cada diez niños de entre 10 y 14 años ya tienen teléfono móvil, casi siempre con cámara, y cerca del 80% de los escolares se conectan regularmente a Internet. Estos datos, unidos al desconocimiento que muchos padres tienen sobre la Red, han convertido a Internet y teléfonos móviles en un caldo de cultivo de la violencia escolar.

Algunos jóvenes llegan a pagar por ver vídeos y fotos humillantes de sus compañeros. En algunos centros, los acosadores organizan falsos concursos de belleza en los que hacen circular imágenes deformadas o caricaturas de sus víctimas. Incluso hay casos de ciberbullying de contenido sexual.

Fuente: 20 minutos.