El ciberbullying preocupa al 14% de los padres, según un estudio de PantallasAmigas

En su mayoría desean aprender sobre medidas de prevención, sistemas de control parental y el funcionamiento y riesgos de las redes sociales.

Más del 70% de los entrevistados dice compartir el uso de Internet con sus hijos y lo hace una media de 100 minutos a la semana.

Consideran importante y más efectiva la formación de los niños y adolescentes en el centro escolar aunque sin eludir su propia responsabilidad.

PantallasAmigas ha realizado en el último año una encuesta a 1.483 personas, de las que el 80% eran padres y madres y el resto, docentes y profesionales del ámbito escolar implicados con menores entre los 10 y los 16 años. Son personas que, de manera voluntaria, han asistido a las sesiones de sensibilización y formación que en el País Vasco y Navarra ha venido celebrando PantallasAmigas en relación al uso seguro y saludable de Internet, pivotando por lo general en torno a centros escolares o municipios que las habían solicitado.

¿Cómo son las madres y padres o tutores legales que acuden a las sesiones?

Se trata en un 78% de los casos de mujeres que muestran interés y preocupación por el uso de las TIC por parte de sus hijos. En ocasiones, han padecido en primera persona o conocen de cerca algún episodio preocupante en relación al tema.

Su nivel tecnológico (conocimientos generales de informática e Internet evaluado mediante ponderación de una serie de indicadores) es bajo en el 16,3% de los casos, medio para un 55% y alto para el 28,7%. Como ejemplo, se puede citar que el 92% sabe lo que es YouTube, el 85,7% sabe qué es Tuenti, el 66,4% ha realizado alguna vez compras por Internet y 35,8% ha usado Windows Live Messenger.

Compartiendo el uso de la Red con sus hijos

El 80,6,% con hijos entre 9 y 11 años manifiesta usar Internet con sus hijos, cifra que se sitúa en el 71,4% en la edad de 12 a 15 años. Este tiempo de uso compartido se cifra como media en 1,7 horas a la semana que viene a ser la media de uso diaria de la Red por parte de los menores.

Acceso a Internet desde el móvil por parte de los menores

Se ha notado una clara evolución en este sentido. Los datos obtenidos en 2011 muestran un 2,4% de padres que ignoran si sus hijos tienen conexión a Internet en el móvil, mientras que en 2012, el porcentaje baja al 0,4%. Por otro lado, el porcentaje de padres que dicen que sus hijos tienen conexión a Internet desde el móvil se incrementó del 10,4% al 23,9% entre 2011 y 2012.

El creciente uso de smartphones exige un mayor conocimiento y responsabilidad por parte de menores y progenitores

Los riesgos que hay en la Red, según las personas adultas

Antes de iniciar la sesión, para no condicionar el resultado por el desarrollo previo de la misma, se les pregunta «¿Cuáles son los riesgos a los que se enfrentan los menores de Internet?». Los resultados obtenidos, con respuesta múltiple, se presentan en la siguiente tabla:

Acceso a contenidos inadecuados: pornografía, violencia… 58,3 %
Contactos con desconocidos que les puedan hacer daño, en particular con acosadores sexuales pero también poner en contacto con la violencia, las drogas o las sectas… 48,5 %
Pérdida de privacidad y uso inadecuado de su imagen 36,1 %
Adicción, aislamiento y uso abusivo 23,5 %
Ciberbullying 14,4 %
Suplantación de identidad o identidad falsa 5,0 %

El aspecto más destacado es el acceso a contenidos inadecuados, identificado por casi el 60% de los padres. Cabe señalar también que esta preocupación disminuye con la edad de los hijos mientras que la preocupación por el uso abusivo o el cyberbullying aumenta claramente según los adolescentes se aproximan a los 14 o 15 años.

¿Qué desearían tener más claro, conocer mejor, padres y madres?

Ante la pregunta «¿Qué aspectos les gustaría aclarar a lo largo de la sesión?» las respuestas, —que podían ser múltiples— son las siguientes:

Medidas de seguridad, preventivas, qué hacer (uso seguro) 37,2 %
Control parental 32,7 %
Redes sociales: funcionamiento y riesgos 25,7 %
Ciberbullying 4,3 %
Protección de datos y privacidad 4,0 %
Responsabilidad legal 2,3 %
Límite de tiempo 1,8 %

Es evidente que quienes acuden a las sesiones quieren conocer más para prevenir mejor. Según revela Araiz Zalduegi, responsable de formación de PantallasAmigas «en ocasiones desearían tomar medidas concretas como instalar programas de control y supervisión parental. Otras veces, preocupados por un uso abusivo, buscan conocer cuál es el tiempo máximo razonable que se les debe permitir o bien dónde está el umbral de lo patológico».

Resulta llamativo que al menos 2 de cada 100 padres estén interesados sobre las responsabilidades legales de las acciones llevadas a cabo por los menores en la Red.

El interés en torno al ciberbullying crece considerablemente en padres y madres con hijos a partir de los 14 años.

Valoración positiva de las sesiones de sensibilización y formación

Tras las sesiones con padres, madres y educadores se realiza una breve valoración que arroja, entre otros, los siguientes resultados y conclusiones:

  • El 81,6% reconoce la necesidad de profundizar en algunos de los temas abordados y el 87% considera que la sesión ha cumplido las expectativas.
  • El 89,6% considera que la metodología basada en la exposición de ejemplos prácticos ha ayudado mucho a la comprensión de la temática.
  • El 17,9% estima que la temática es demasiado compleja para su nivel de conocimientos.
  • El 90,7% cree que la sesión va a resultar de utilidad práctica.
  • El 89,3% dice tener tras la sesión una visión más clara de los riesgos de Internet y su origen.
  • El 89,5% considera que la sesión es algo necesario y aporta grandes cosas.

Es destacable la dificultad que supone dirigirse a un público tan heterogéneo tanto en la capacidad tecnológica como en las expectativas y modelos educativos y, en este sentido, es fácil encontrar una valoración y la contraria en una misma sesión.

El sentir común de los padres sobre la seguridad en la Red: «Que se lo expliquen en clase»

Con diferencia, es la solicitud más frecuente al término de una sesión con padres y madres: «¿Se les explica esto a los chavales en clase?». Reconocen la importancia de tomar medidas de uso responsable en el hogar pero también de que sean adoptadas por los propios adolescentes. En este sentido, reclaman el interés de que desde el centro escolar se trabaje en ese campo. Para no tomar ellos este papel en exclusiva dicen no disponer de capacidad técnica y de persuasión necesaria para ello. Una madre lo expresaba en estos términos: «Sería interesante una charla similar con los niños, ya que aunque los padres les digamos estas cosas no nos creen». Otra de ellas decía: «Es un tema tan amplio e interesante que con una sesión hacemos poco, esto tendría que ser una asignatura para padres a lo largo del curso».

La pérdida de privacidad en las redes sociales exige un ejercicio de responsabilidad por parte de todos.

El Ciberbullying, quebradero de cabeza en los centros escolares.

Por desgracia, los centros viven a menudo una realidad que los desborda: el acoso entre iguales por medio de las nuevas tecnologías. Es un fenómeno en crecimiento que ocasiona graves consecuencias a sus víctimas, distorsiona la convivencia escolar y escapa a las paredes y horarios académicos. Según Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter , Director de PantallasAmigas, «Es muy habitual que nos llamen y nos confiesen, con la esperable discreción, que han tenido algún conflicto entre alumnos que ha saltado en las redes sociales. Es por ello que los centros escolares toman cada vez una mayor conciencia de la necesidad de una intervención preventiva y proactiva. La prevención y la intervención en casos de ciberbullying ha sido siempre una prioridad en nuestro trabajo».

El estudio ha sido posible gracias a la colaboración de las personas implicadas y a Quor, empresa especializada en estudios sociológicos.

3.700 escolares más responsables en el uso de las Internet

Además de trabajar con padres y educadores, el contacto con los menores es vital. Entre los meses de Septiembre y Abril el personal de PantallasAmigas ha formado a cerca de 4.000 escolares (1.200 de primaria y 2.800 de secundaria), en su mayor parte en el País Vasco y Navarra. Según comenta Jorge Flores «para PantallasAmigas es fundamental el contacto directo con la realidad porque ésta cambia mucho y de manera vertiginosa. Las sesiones con niños y adolescentes, con padres y madres, con docentes y con profesionales del mundo educativo son la mejor oportunidad para ello. No obstante, contrastar las intuiciones con agentes como la policía, otros profesionales del ámbito, instituciones o estudios es también una gran ayuda. Al mismo tiempo, tenemos online diversas vías para la consulta y la denuncia de casos que también nos ayudan a conocer los casos más singulares y delicados así como las nuevas tendencias. Es un ejercicio de monitorización permanente».

El ciberbullying, uno de los principales riesgos para los niños en Internet, según investigadores de UNICEF

El Centro de Investigación Innocenti (IRC) de la UNICEF en Florencia (Italia) acaba de publicar su informe Child Safety Online: Global challenges and strategies en el que presentan las amenazas para la seguridad y los derechos de los niños con respecto a Internet y otras TIC. Este entorno digital, según se admite en la presentación del informe, carece de diferenciación con respecto al mundo offline para los menores, que pasan de uno a otro de manera natural.

Según el director del IRC, Gordon Alexander, «cada vez más niños no pueden apenas imaginar la vida sin su perfil de las redes sociales». Advierte Alexander de que la brecha digital entre menores y sus padres es mayor en los países menos desarrollados, mientras se reduce en los industrializados, al tiempo que recalca la oportunidad que suponen que los chicos más expertos y conscientes de los riesgos de la Red ayuden a los más pequeños a conocerlos y evitarlos: de hecho, varios estudios muestran que los chicos se ven como protectores online de otros chicos. Aunque los menores deben ser escuchados sobre estas cuestiones —indica Alexander— no se debe sobrevalorar su capacidad de autoprotección. Es responsabilidad de los adultos (progenitores, docentes, instituciones, empresas…) proporcionarles un entorno online seguro donde también hacer efectivos los derechos fundamentales que les reconoce la Convención de Derechos de la Infancia al conocimiento, la participación, el ocio y el juego.

Con respecto a la evolución prevista en los países menos desarrollados, el informe insiste en lanzar la advertencia de que a medida de que se vaya disponiendo más ampliamente de tecnologías como la banda ancha y la telefonía móvil de última generación, los patrones de riesgo detectados en los países más industrializados, se repetirán también en los países en desarrollo, a menos que se pongan en marcha medidas para la prevención.

Portada del estudio de UNICEF sobre seguridad de los niños en InternetEl informe reconoce que pese a que las TIC no han creado los delitos de abuso y explotación sexual de menores, sí que los han llevado a una escala y potencial mucho mayores. Al tiempo reclama que los poderes públicos faciliten un acceso sin discriminación ni exclusión a todos los niños del mundo, promoviendo la ciudadanía digital responsable, como objetivos críticos de sus políticas respecto a Internet. Advierten los autores que la ansiedad social es una respuesta que se está dando por la combinación de una tecnología en acelerado cambio y unos espacios de socialización nuevos para los menores que sus padres no vivieron, aunque también surgen el sensacionalismo, la creación de mitos y la aplicación de respuestas públicas equivocadas. Uno de esos mitos es el temor popular que identifica Internet con peligro para los niños, denuncian.

El documento presentado aborda principalmente la cuestión de las imágenes de abuso sexual infantil y del grooming de menores, como unos de los principales riesgos que amenazan a los más pequeños en la Red junto con el ciberbullying/ciberacoso. Según los autores aún es insuficiente el grado de integración que existe sobre estos problemas online en los programas públicos de protección de la infancia. También critican que desde el sector privado no se pongan en marcha todas las medidas necesarias para proteger los derechos de los menores, por temor a una supuesta pérdida de competitividad o de libertad de empresa.

No obstante lanzan otra advertencia: intentar eliminar de la Red todos los peligros que amenazan a niños y adolescentes, más allá de cierto punto, amenaza la esencia misma de Internet y sus múltiples beneficios.

El informe defiende una estrategia que busque cuatro objetivos principales al respecto:

  1. empoderar a los niños y promover su resiliencia
  2. acabar con la impunidad de los abusadores
  3. reducir la disponibilidad del material nocivo de Internet
  4. promover la recuperación de los niños víctimas de abusos y otros daños

Los datos del informe

El informe menciona algunos datos al respecto de estos problemas:

  • La cifra de imágenes de abuso a menores en Internet es de varios millones.
  • Los niños que aparecen en ellas es probablemente de decenas de miles.
  • La mayoría de las imágenes representan a niñas preadolescentes (desde menos de 1 año a 10), de raza caucasiana.
  • Se observa una tendencia a la baja en la edad de los/as niños/as que aparecen en las imágenes, y a una mayor violencia y explicitud gráfica.
  • Las imágenes cada vez se concentran menos en determinados webs y están más repartidas en su almacenamiento. En esta línea, cada vez se usa más la compartición P2P.
  • Hay muy pocos datos sobre las consecuencias de la exposición de los menores a formas extremas de pornografía fácilmente disponibles online.
  • Está aumentando la preocupación ante casos de adicción a la pornografía entre menores, así como la reproducción entre chicas menores de los estereotipos femeninos de la pornografía, tanto en lo que respecta a la apariencia como a los comportamientos sexuales.
  • Los jóvenes se sienten a menudo más cómodos compartiendo informaciones íntimas o comportándose de una manera sexualizada online que fuera de la Red.
  • Hay un número significativo de adolescentes que están publicando imágenes suyas en la Red de tono sexual. En ocasiones esto da origen a procesos de sextorsión. En otras, atrae a posibles predadores sexuales.
  • Los chicos dicen conocer en general los peligros de la Red, pero creen que son otros los que corren esos riesgos, más que ellos mismos.
  • Con frecuencia no acuden a sus padres cuando tienen problemas, por lo general porque creen que no entienden ese mundo, porque temen que les quiten su teléfono o el acceso a Internet, por amenazas de algún abusador o por simple vergüenza. En el caso de los adolescentes, habitualmente consideran la intervención paterna o materna una interferencia que choca con la tendencia natural de esa edad a comenzar a separarse de los padres en muchos ámbitos de su vida. Sin embargo, hay numerosas pruebas de que la activa implicación y diálogo de los padres es el factor de protección más fuerte que existe en este terreno.
  • El hecho de que los padres pierdan capacidad de vigilar el uso que sus hijos hacen de la Red por el incremento en la conexión móvil (60% de los menores en Japón, p.ej.) supone un reto que requiere modificar las políticas de prevención.
  • A quien acuden en primer lugar los niños con problemas en la Red es a otros niños. Por tanto el informe sugiere apoyar a los niños en esta misión.

El «grooming»

El estudio realiza una definición de online grooming que excluye la necesidad de engaño, y lo amplía a cualquier persona que intente contactar con un(a) menor con intenciones sexuales, aunque lo haga abiertamente. Estas intenciones según el estudio se centran en un contacto sexual online, generalmente vía webcam, y que genera material que más tarde es compartido con otros, y que sólo en algunas ocasiones lleva o pretende llevar a un encuentro sexual físico.

Los lugares de la Red donde se realiza habitualmente el grooming son, según el estudio:

  • salas de chat
  • redes sociales online
  • servicios de mensajería instantánea

Según una investigación, un groomer medio puede tener hasta 200 menores en sus listas de amigos, en diferentes fases del proceso de grooming cada una, el cual puede durar desde unos minutos a unos meses. Los datos indican que las víctimas más frecuentes del grooming son las chicas adolescentes.

La falta de estadísticas acerca del número de groomers es debida, según explica el informe, a que en muchos países aún no es un delito esta práctica. Incluso en los que ya está castigado por la ley, aún no hay un registro coordinado, lo cual redunda en una peor protección de los menores.

Por otro lado los investigadores del IRC indican que existen diversos mitos sobre el abuso online de niños:

  • Los generadores y difusores iniciales de las imágenes no suelen ser extraños, sino cuidadores.
  • Los groomers no suelen ser hombres mayores que fingen una edad menor para engañar a los chicos con mentiras e identidades falsas obligándolos a entregar sus imágenes sexuales. Más bien es un proceso de seducción en el cual el/la menor acaba accediendo a las pretensiones sexuales como un favor voluntario hacia un amigo virtual. Es decir, aunque en ocasiones los groomers mienten sobre su edad o sexo, suelen encajar por lo general en un caso de relación con consentimiento.

Sexting: otra tendencia en alza

El estudio señala al sexting como otra tendencia en auge entre los menores, que pese a realizarse habitualmente con la pareja actual o pretendida, acaba en ocasiones a manos de un público amplio.

Privacidad

Un impedimento señalado por el informe para que los menores sean comedidos con la publicación de datos personales en las redes sociales, es el hecho de que si no lo hacen por lo general sus pares en estas redes considerarán que su perfil (muro, tablón…) es poco interesante y no lo visitará o comentarán. Por tanto, publicar información personal se convierte en la norma.

Algunos estudios descartan el mero hecho de publicar datos personales como fuente de victimización, al menos en lo referido al grooming y el abuso sexual, y señalan en cambio a los comportamientos arriesgados como fuente de esos problemas.

Ciberbullying

El estudio también recoge algunos datos sobre el ciberbullying, que no lo limita al ciberacoso entre menores, aunque sí a que haya un menor como víctima:

  • Las chicas suelen comentar más bullying online que los chicos, según algunos informes. Aunque otros indican justo lo contrario.
  • El/la diferente es el más proclive a sufrirlo: minorías étnicas, LGTB, obesos, discapacitados…
  • En los EE. UU. suelen abundar los casos de abusones offline que sufren ciberbullying.

Fuente: Innocenti Research Center

En Australia hay niños que se sienten intimidados por fotos de «sexting» no solicitadas

Cuando la australiana Zoey (nombre ficticio) comenzó en el instituto con 13 años —chica guapa, inteligente y deportista— comenzó también sus primeros flirteos adolescentes. Empezó a enviar SMS a un chico un año mayor que había conocido en verano, y que era uno de los chicos más guays.

Ilustración sexting

Una noche el chico le mandó a Zoey un SMS con una petición inesperada: «Mándame una foto». Zoey le preguntó a qué quería que le tomase la foto. «Quítate la ropa», le contestó. Ella no respondió entonces pero el chico continuó acosándola con sus peticiones justificándose con que «todo el mundo lo hace», «no seas estrecha», etc. hasta que una noche ella entró con el teléfonos en el cuarto de baño de su casa, se desvistió y se sacó una foto de cuello para abajo en el espejo. Unos segundos después dio a Enviar y él tuvo su foto.

Al de unos días ella tuvo el convencimiento de que el chico había compartido la foto: cuando ella pasaba por el comedor escolar notaba la mirada del grupito de amigos del chico. Pronto comenzó a recibir mensajes de otros chicos pidiéndole fotos. Ahora con 15 años Zoey recuerda: «Pasé por el mismo proceso de nuevo con otros dos chicos». «Yo sólo quería hacer amigos y ser popular, y pensaba de verdad que si accedía ellos serían mis amigos.»

Meses después, cuando las sonrisitas en el insituto fueron demasiado para soportar en solitario, Zoey se derrumbó llorando en casa y sus padres lo descubrieron. Se sintieron fracasados al ver que las estrategias con que habían educado a su hija para ser capaz de resistir las manipulaciones de los chicos, habían fallado.

Nina Funnell, investigadora que trabaja en un libro sobre el cortejo entre adolescentes, se ha encontrado con muchos casos como el de Zoey y afirma que muchas de estas niñas acaban siendo etiquetadas de putas una vez que las imágenes se difunden víricamente. Y advierte de que otras chicas son a menudo cómplices en esa retrasmisión del sexting y que hay otras que incluso están orgullosas de producirlo y no comprenden por qué les preocupa a padres y profesores/as. Asegura que es de ingenuos pensar que las chicas sólo envían fotos de sexting presionadas o tan siquiera requeridas por los chicos. Algunas chicas estudian incluso con detalle la elaboración de las fotos, metiendo barriga o resaltando bien sus pechos. Funnel habla de casos de chicos que se han sentido intimidados por recibir en su móvil fotos de chicas que no habían solicitado en absoluto: esto les resulta especialmente molesto a los chicos más jovencitos.

Funnel advierte de que pese a que el término sexting es el usado por los medios, no lo usan los propios chicos [Nota de PantallasAmigas: al menos, en Australia], que simplemente se refieren a las fotos como imágenes sexys, y que a menudo son parte de una secuencia de mensajes para ligar o entre novios, que no tiene relación alguna con el ciberbullying. Esta realidad les resulta dura de aceptar a muchos padres, madres y docentes y los adolescentes son muy conscientes de esta visión tan diferente, que lleva a algunos a tener un móvil y una cuenta en las redes sociales, que sus padres no conocen ni controlan y que usan para el sexting.

La investigación de Funnell ha revelado que los adolescentes homosexuales practican mucho el sexting, y aunque para los chicos heterosexuales tampoco es raro mandar sus fotos a las chicas, en este caso es poco frecuente que se reenvíen víricamente: Funnel lo explica por el miedo a que alguien descubra en el móvil de un chico la foto de otro chico desnudo y lo acuse de gay.

Para la expolicía Susan McLean a los padres les resulta difícil de aceptar que sus hijos/as hagan sexting, porque piensan que eso es sólo cosa de las guarrillas de la clase. McLean identifica varios escenarios en los que las adolescentes producen sexting, un acto mucho menos común que el reenvío, según afirma:

    Sexting en borracheras

  • Casos de presión de un novio/ligue/amigo como el de Zoey.
  • Chicas que se lo mandan a su novio «porque le quiero».
  • Fotos sacadas durante la habitual desinhibición etílica en fiestas-borracheras.

El consultor Tony Richards identifica un escenario más: un grupo de chicas conectado vía webcam con un grupo de chicos, y jugando a alguna versión del viejo juego de beso, verdad o consecuencia [Nota de PantallasAmigas: el juego citado en el original en inglés es spin the bottle].

El impacto socioemocional de la difusión suele ser devastador para las chicas, equivalente a un «suicidio social», según McLean. Aquí también funciona la doble moral sexista: las chicas que hacen sexting son unas guarras, y los chicos, unos sementales. En su opinión la gran disponibilidad de porno en Internet, la cultura de las celebridades, el modelo en boga de mujer sexualmente segura y agresiva y la táctica de que «si tú no me pones la webcam, otra lo hará», contribuyen a normalizar el sexting entre las chicas. La psicóloga a la que acudió la familia de Zoey había atendido en 6 meses a 4 chicas de entre 12 y 15 años por casos diferentes de sexting.

Según los psicólogos adolescentes la presión de los pares entre los adolescentes es hoy día mayor que nunca. Los teléfonos móviles e Internet han hecho que esté presente 24 h al día los 7 días de la semana, y que no dé tregua.

Según el exprofesor Tony Richards, el problema con el sexting es para los chicos que son ahora adolescentes, pues los que están ahora en primaria ya están comenzando a ser educados acerca de estos riesgos y en las consecuencias legales del sexting, p.ej. porque las escuelas «están despertando».

Echando la vista atrás, Zoey se pregunta cómo fue posible pasar en cuestión de pocos meses de ser una alumna modelo de educación primaria, a ser una adolescente que mandaba fotos de sí misma desnuda a los chicos. Ella y su madre desearían que alguien las hubiese prevenido acerca del sexting antes de empezar el instituto y de haber tenido su primer teléfono celular.

Fuente: The Age

[youtube=http://youtu.be/C_nX4975Vv0]

Ciberbullying y sexting a la cabeza de los problemas tecnológicos de los adolescentes estadounidenses

Richard Webster, docente y periodista del Examiner de Baltimore, aprovecha en un reciente artículo con motivo de la Semana de la ciberseguridad que se celebra en las escuelas de Massachusetts entre el 1 y el 5 de febrero, para recordar algunas cifras sobre el ciberbullying y el sexting, dos de los problemas más importantes relacionados con la tecnología para los estudiantes en EE.UU.

Sexting in the U.S.A.

Según explica Webster ambos problemas no son nuevos ya, pero reciben especial atención por varios motivos:

  • han llevado al suicidio a algunas de sus víctimas
  • se han producido casos de sexting entre celebridades del deporte, la música, el cine…
  • en ocasiones derivan en procesos judiciales por pornografía infanti (en el caso del sexting)

Algunas cifras sobre ciberbullying

  • Más del 40% de los adolescentes internautas estadounidenses han sufrido ciberbullying.
  • Las chicas son más propensas a sufrirlo.
  • Sólo el 10% de quienes lo sufren, se lo dicen a sus padres.
  • Sólo el 18% de los casos llegan a la policía.
  • Sólo el 15% de los padres conocen los hábitos en las redes sociales de sus hijos, y cómo estos pueden llevar al ciberbullying.
  • Los lugares más comunes donde tiene lugar el ciberbullying en la actulidad son: salas de chat, redes sociales online, correo electrónico y mensajería instantánea. Las redes sociales como Facebook o MySpace se están convirtiendo en el principal foco de incidentes de ciberbullying.
  • Al 58% de los alumnos de entre 4º y 8º curso les han dicho cosas crueles o desagradables en Internet. Casi el 60% nunca les ha contado a sus padres el incidente. El 53% dice haber hecho también este tipo de comentarios hacia otros chicos.
  • El 10% de los jóvenes se han sentido alguna vez amenazados o incómodos por alguna foto que les han tomado mediante un teléfono móvil.

Las formas concretas de ciberbullying que más están creciendo son:

  • El robo de identidad (nombre y contraseña) en una red social online, para después usarla para publicar rumores, cotilleos u otra información dañina.
  • Modificación de fotos para humillar.
  • Grabación de conversaciones telefónicas sin permiso para después publicarlas en Internet.
  • Crear encuestas crueles acerca de personas y difundirlas por la Red.
  • Uso de webs personales (blogs, etc.) para publicar información hiriente o comprometedora sobre otras personas.

Algunas cifras sobre sexting

  • Porcentajes de adolescentes que envían (a otro móvil o a Internet) fotos o vídeos de sí mismos desnudos o semidesnudos: 20% (18% de los chicos, 22% de las chicas; 11% de las chicas de entre 11 y 13 años).
  • Porcentaje de adolescentes que envían mensajes sexualmente sugerentes: 39% (40% de los chicos, 37% de las chicas).
  • El 15% de los sexters adolescentes que han enviado imágenes suyas desnudos o semidesnudos, lo han hecho a alguien que sólo conocían de Internet.
  • El 48% de los adolescentes reciben mensajes con ese tipo de imágenes.
  • El 71% de las sexters adolescentes y el 67% de los chicos que han enviado sexting lo han hecho a sus novios o novias.
  • El 21% de las chicas y el 39% de los chicos lo han enviado a alguien con quien querían ligar.
  • El 44% de los adolescentes afirman que es normal compartir mensajes de sexting textual con terceros; en el caso de las fotos de sexting, el porcentaje es algo menor: 36% de las chicas y 39% de los chicos lo consideran algo normal.
  • El 51% de las adolescentes identifican la presión de un chico como la razón por la cual las chicas producen y envían sexting. Sólo el 18% de los chicos apuntan a análogo motivo.
  • El 66% de las adolescentes y el 60% de los chicos afirman que envían sexting por diversión o por flirtear.
  • El 52% de las chicas envían sexting a modo de regalo sexy para su novio.
  • El 44% de los y las adolescentes envían sexting como respuesta a otro sexting recibido previamente.
  • El 40% de las adolescentes envían sexting a modo de broma.
  • El 34% de las adolescentes dicen enviar sexting para sentirse sexys.

Fuente: Examiner.

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«Es difícil ubicar la línea entre la simple molestia y el delito en el ciberbullying»

La abogada estadounidense Parry Aftab, que visitará San Sebastián el próximo mes de Mayo para participar en el Congreso Ciudadanía Digital, concedió esta semana una entrevista a Diario Vasco. Extraemos de la misma algunas de las declaraciones más interesantes de esta experta en seguridad de los menores en Internet, y que dirige WiredSafety.org, una ONG pionera en este área y que cuenta con 11.000 voluntarios en 76 países:

ilustración
Los jóvenes están utilizando sus teléfonos móviles para cientos de cosas pero principalmente para relacionarse entre ellos. Entran en internet, se mandan mensajes, actualizan sus perfiles de Facebook o Tuenti, pero también se mandan fotos con contenido sexual. El problema es que los padres no ven lo que sus hijos están haciendo con sus móviles, sus ordenadores o sus videoconsolas. (…) ahora hay peligros que no conocemos, los padres no conocen lo suficiente sobre nuevas tecnologías como para ayudar a sus hijos a estar protegidos.

(…)

Los jóvenes pueden hacerse daño a sí mismos simplemente escribiendo en Facebook algo que luego pueda arruinar su día, su semana o el curso entero. También pueden hacerse daño entre ellos y por supuesto pueden ser molestados por terceras personas. (…) En el caso del cyberbullyng es difícil saber cuándo pasa esa línea en la que deja de ser un mensaje molesto y pasa a ser una amenaza real y se convierte en algo criminal.

(…)

Últimamente se está dando mucho algo que podría llamase abuso [maltrato] digital’: parejas demasiado celosas que quieren saber en todo momento dónde estás, con quién estás, con quién te intercambias mensajes, quién te llama. (…) las nuevas tecnologías están tomando un papel muy importante en las relaciones [de pareja]. Ahora es muy fácil espiar a tu pareja y hay ciertas acciones que pueden derivar en una falta de intimidad.

(…)

está aumentando el riesgo de enfermedades mentales en los jóvenes. Están siempre conectados a sus dispositivos y están sufriendo un nivel muy alto de estrés. ¿He recibido un mensaje? ¿Lo he respondido lo suficientemente rápido? En Estados Unidos, un 24% de los jóvenes duerme con el móvil al lado para no perderse ni un mensaje. Eso quiere decir que están perdiendo horas de sueño con lo que esto conlleva en el desarrollo físico y psicológico de los adolescentes.

(…)

Lo mejor que pueden hacer es hablar con sus hijos, conocerlos, formar parte de sus vidas. (…) Es necesario pasar tiempo juntos, como familia. Probablemente la mejor arma para luchar contra las amenazas en la Red sea una buena cena en familia. (…) cuanto más cercano estés a tus hijos, más fácil te resultará protegerlos de los riesgos que hay en la red. Lo que no hay que hacer es espiarles. Si creen que les están espiando lo que hacen, no van a confiar en ti cuando tengan un problema.

También es importante que los padres pongan las normas porque si no tienen unas normas que cumplir, se las van a saltar. Hay que dejarles bien claro que no pueden enviar o recibir mensajes por la noche, que no pueden llevar el móvil a clase o navegar por la red cómo y cuándo quieran, que tienen que enseñarte todo lo que se descargan. Al final es igual que en la vida real, tú dices a tus hijos qué es lo que está bien y lo que está mal y si tienes una buena relación con ellos, te harán caso.

Fuente: Diario Vasco