El Defensor andaluz ve insuficientes las medidas contra el ciberbullying

En la presentación del informe del menor 2007, José Chamizo, Defensor del Pueblo Andaluz y del Menor mostró la urgencia de actuar contra el aumento de casos de ciberacoso o ciberbullying. “Hay que hacer algo más de lo que se hace”.

Como medida preventiva, el Defensor reclamó la creación de un grupo de trabajo que elabore un estudio “riguroso” ante los “emergentes” casos de acoso a menores grabados y exhibidos en internet. La difusión de estas imágenes se convierte a veces para Chamizo “en una vulneración del derecho a la intimidad, al honor o en supuesto ilícito”.

Ya el pasado año, el Defensor abrió tres quejas de oficio sobre el acoso o agresiones a menores grabados con teléfonos móviles que posteriormente fueron exhibidas en internet. En el presente año, el fenómeno “continúa” y la institución ha tenido conocimiento durante estos meses de casos “duros” de ciberbullying. “Es un problema que no ha terminado”, advirtió.

Al margen de este estudio, Chamizo consideró que deben ser los fiscales de menores los que se impliquen en el asunto, junto al grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, cuyo trabajo está dando resultados en temas de pedofilia. El Defensor aseguró que se ha transmitido esta urgencia a los fiscales y que la respuesta es que necesitan un cambio en la legislación nacional. “Me parece que eso es esperar demasiado”, anotó en declaraciones a los periodistas posteriores a su comparecencia.

Chamizo defendió además la necesidad de una reflexión global sobre la responsabilidad legal de los menores de 14 años, que si cometen hechos delictivos no pueden ir a centros de reforma en aplicación de la Ley del Menor. Estos niños no pueden ser imputados y quedan fuera de los programas de reeducación, aseguró.

Fuente: diariodesevilla.es

El ciberbullying, una realidad en los colegios de Manchester

Un estudio realizado en 100 centros educativos del área de Manchester revela que al día se producen entre 50 y 100 casos de mal uso de los ordenadores escolares. El 30% de las ocasiones, se trata de acceso a vídeos pornográficos y el 70% a ciber acoso o ciberbullying .

El director del Instituto de Stretford, señala que desde que llegó a su actual cargo han tenido que cambiar tres veces el firewall que bloquea el acceso a determinadas páginas y programas. “Tenemos bloqueados Facebook y MSN Messenger, pero los estudiantes son muy espabilados para encontrar nuevas formas de saltarse los bloqueos”: Que le pregunten sino a Tom Wood, el joven australiano capaz de reventar un filtro antiporno de 50 millones de euros.

Curiosamente, ambas noticias tienen relación. Wood intentaba demostrar el despilfarro de un filtro que no se ocupaba de las cuestiones más importantes: el acoso que pueden sufrir los estudiantes a través de Internet, ya sea por gamberradas entre ellos mismos o por engaños desde el exterior, entre otras prácticas de lo que hoy en día se entiende como ciberbullying (ciber-acoso) o grooming (engatusamiento).

Wood opinan que, si huimos del moralismo religioso, todo el mundo en algún momento de su vida ha visto porno, y que hay que distinguir muy bien esto de los riesgos que pueden sufrir los jóvenes en Internet por la actividad de pederastas y otros personajes indeseables. Sobre todo porque, como señala Davies, los propios alumnos desmantelan los filtros de forma relativamente fácil. Así pues, ¿no saldrá más a cuento concentrarse en luchar contra el ciberbullying y preocuparse menos por los vídeos eróticos? En la teoría, sí. El problema es que, en la práctica, ambos fenómenos pueden ir cogidos de la mano en algunos sitios y aplicaciones web. Habrá que ver cómo avanzan las alternativas para solucionar un tema tan complejo y escabroso.

Fuente: tuexperto.com

El Ararteko y PantallasAmigas editan una guía contra el acoso infantil en Internet

El ‘grooming’ es el conjunto de oscuras estrategias de las que se vale un adulto para ‘engatusar’ a un menor por Internet, ganando su confianza para después bien chantajearlo u obtener satisfacciones de índole sexual. Para evitarlo, el Ararteko, junto con la iniciativaPantallas Amigas y la ONG Edex han editado la guia “Lehioak”, dirigida a menores y padres donde se detallan los peligros que se ocultan tras la pantalla del ordenador y las estrategias preventivas para evitar los riesgos ‘on line’.

El responsable de Pantallas Amigas, Jorge Flores, aprovechó la presentación de la guía para alertar de que los ‘depredadores’ suelen fingir su identidad y ponen el punto de mira sobre menores con problemas familiares. Son ellos los que tardarán más en acudir a sus padres, y acabarán haciéndolo cuando ya es tarde.
Extraído de elcorreodigital

Ciberbullying, acoso en la pantalla

El ciberbullying es una gran preocupación desde hace años en algunos países (Reino Unido, EE.UU, Canadá, Australia…) por cuanto instaura la violencia en el ciberespacio con graves consecuencias para las víctimas. “Tras haber pasado tanto tiempo tratando de proteger a los menores de las personas adultas con malas intenciones, nunca imaginé que dedicaría tantos esfuerzos a protegerles de ellos mismos”, resumen Parry Aftab en su guía sobre ciberacoso.

Bombardear con mensajes intimidatorios o insultantes, crear páginas web ridiculizantes, hacer correr bulos… son algunas formas del acoso online.

¿Qué se entiende por Ciberbullying?

Simplificando, y tomando como referente la acepción común de bullying, se entiende por ciberbullying o ciberacoso el maltrato sicológico continuado entre iguales usando las nuevas tecnologías online, es decir, en el “ciberespacio”. En detalle:

  • Quedan excluidas las acciones puntuales (al igual que un menor no es víctima de bullying porque de manera aislada sufra una agresión física o verbal). Sin restar importancia a estos sucesos, que pueden tener serios efectos para la víctima y constituir un grave delito, un hecho aislado no sería ciberacoso.
  • Hay que descartar también el acecho con fines de índole sexual, que en el caso de ser ejercido por adultos se denomina “grooming”.
  • Víctimas y acosadores son de edad similar, los “iguales”.
  • Se extiende al entorno virtual del menor (Internet, telefonía móvil y videojuegos online multijugador).

¿En qué se diferencia el ciberbullying del bullying?

Los efectos: Por desgracia, no son menos graves que los del bullying. Aunque no haya agresiones físicas, las consecuencias sicológicas pueden ser incluso mayores. En varios países ya se han producido suicidios. ¿Qué efectos puede tener un comentario denigratorio en una página web que todo el mundo, en sentido literal, puede ver? La inmediatez y el alcance de Internet hacen que “las agresiones” sean sencillas de realizar (apoyadas en un supuesto anonimato y en la falta de percepción del daño causado al no ver a la víctima) y, al mismo tiempo, que tengan unos efectos potenciales devastadores.

Los lugares y los momentos: Dado que el “ciberespacio” supone para el menor un entorno de socialización de primer orden al que no puede renunciar y que le acompaña en el resto de contextos (hogar, centro escolar, calle) no hay manera de crear “distancia” con quien acosa. Es inútil incluso encerrarse en casa o dejar de ir al colegio. Están ahí siempre, no hace falta coincidir en sitios u horas. El acoso se cuela en forma de email o SMS, en la libreta de contactos del Messenger, como aliado en un juego online… El ciberbullying puede tener su origen u ocasionar conflictos en el entorno escolar, pero no siempre va unido al mismo, por lo que bullying y ciberbullying pueden ser independientes o complementarios, sin que haya que presuponer que es el bullying el que antecede al ciberbullying, pudiendo haberse iniciado el acoso y/o enfrentamiento en el espacio virtual.

Los agentes: Cualquiera puede ser víctima u hostigador a través de la pantalla, no hace falta ser más fuerte para agredir ni se es potencial víctima por una supuesta debilidad o por disponer de menores habilidades sociales. Puede incluso que quien sufre bullying se convierta en ciberacosador. Al no haber una componente física tan señalada como en el bullying, puede ser más común la participación de chicas. Tampoco es preciso que víctima y acosador se conozcan. En la Red la gente se relaciona, y se agrede, sin conocerse siquiera.

El medio: A diferencia del entorno en el que se desarrolla el bullying, en el caso del ciberbullying Internet puede ser también un aliado de las víctimas de acoso o ciberacoso, un lugar o una manera donde encontrar otras compañías y consuelo… pero con cuidado… no sea que quien acosa sea el que engaña y ofrece su comprensión.

Consejos para los menores

  • Sé muy cuidadoso con los datos personales, dónde aparecen y a quién los proporcionas: nombre, teléfono, dirección, fotografías, centro escolar… Cuanto menos sepan de ti, mejor, más seguro estarás y te sentirás. Ten en cuenta también lo que en los chats expones de modo abierto o incluso en las salas privadas, ya que pueden ser pistas que otros usen para obtener vuestros datos. Usa siempre apodos y nombre figurados.
  • Presta especial atención a la netiqueta o los modales de Internet como saludar, usar gráficos que expresen tu ánimo o intención (emoticones), etc. Considera que tus interlocutores pueden tener otra cultura, otra realidad social o malinterpretar lo que estás queriendo decir en realidad. Si hay un malentendido, trata de aclararlo con cortesía.
  • Nunca respondas a una provocación y mucho menos siendo presa de la furia. Haz algo que te entretenga durante unos minutos para calmarte antes de volver teclear. Responder suele ser la mayor alegría para le puedes dar al ciberabusón además de empeorar las cosas.
  • Cuando una amenaza o un acoso es persistente, trata de guardar lo que puedas a modo de prueba de lo sucedido, cierra la conexión y pide ayuda a una persona adulta (por ejemplo, si piensas que te acosa alguien del propio centro escolar, habla con el orientador).

Consejos para las personas adultas

  • Debes transmitir a los menores la confianza suficiente como para que recurran a ti en caso de apuro.
  • No reacciones de forma brusca. Presta atención a la gravedad y frecuencia del acoso (para tratar de calibrar su magnitud) así como a la manera en que la víctima lo sufre. Apoyar al menor es lo primero para que remita su angustia. Luego ya llegará el momento de actuar.
  • Cuando se dan amenazas graves de daño físico directo el tema debe tomarse muy en serio, máxime cuando sabes que quien acosa dispone de datos personales como dirección o centro escolar. Recurrir a la policía no está de sobra en estos casos.
  • Si hay víctimas, es porque hay abusones, y no es fácil identificarlos, siquiera en la propia casa. Es bueno que cuentes a los menores que esas acciones causan un daño real y constituyen un delito.
  • Jorge Flores FernándezJorge Flores Fernández
    Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter
    Noviembre 2008.

Uno de cada tres casos de bullying en Aragón se realiza por Internet y teléfono móvil

Chantajes con imágenes grabadas, amenazas en un chat o burlas en páginas web. El acoso escolar cambia a la misma velocidad que las nuevas tecnologías y teléfonos móviles e Internet son ya dos herramientas comunes en los ataques entre compañeros de colegio. Este fenómeno se conoce como cyberbullying y ya aparece en una tercera parte de los casos de acoso escolar denunciados por aragoneses en 2007 a la línea de ayuda SOS Bullying.

Los expertos señalan que este tipo de ciberacoso es tan peligroso, o más, que los ataques físicos. El problema se ha agravado con la expansión de las nuevas tecnologías. Seis de cada diez niños de entre 10 y 14 años ya tienen teléfono móvil, casi siempre con cámara, y cerca del 80% de los escolares se conectan regularmente a Internet. Estos datos, unidos al desconocimiento que muchos padres tienen sobre la Red, han convertido a Internet y teléfonos móviles en un caldo de cultivo de la violencia escolar.

Algunos jóvenes llegan a pagar por ver vídeos y fotos humillantes de sus compañeros. En algunos centros, los acosadores organizan falsos concursos de belleza en los que hacen circular imágenes deformadas o caricaturas de sus víctimas. Incluso hay casos de ciberbullying de contenido sexual.

Fuente: 20 minutos.