Según los hallazgos de una nueva encuesta de la red EU Kids Online, financiada por la Comisión Europea a través de su Safer Internet Programme, ser acosada/o online por medio de mensajes desagradables o hirientes es el riesgo menos frecuente pero el que más frecuentemente llega a disgustar a los niños
El estudio se basa en encuestas realizadas en 23 países a más de 23.000 niños y a su madre o su padre, y ha analizado el ciberbullying entre otros riesgos online para los menores.
El 12% de los europeos entre 9 y 16 años dice que se ha sentido molesto o disgustado por algo ocurrido en internet. El 56% de los padres de quienes han sufrido este ciberacoso por otros menores no era consciente de ello.
El 5% de los niños ha recibido mensajes desagradables o dañinos, y el 3% ha enviado mensajes de este tipo a otros. Dos tercios de quienes han recibido mensajes de acoso se sintieron bastante o muy disgustados.
El 19% ha sido víctima de acoso bien online o en la vida real, y el 11% ha acosado a alguien en el último año: parece que el acoso es más frecuente fuera de Internet que online.
La mayoría de los niños que han recibido mensajes desagradables o lesivos a través de internet pidió algún tipo de apoyo en su entorno social mientras que un 20% no dijo nada a nadie. Casi la mitad ha utilizado estrategias online, borrando los mensajes o bloqueando al acosador o acosadora; los niños consideran efectiva esta opción.
En el caso de los jóvenes internautas españoles, el 15% dice que se ha sentido molesto o disgustado por algo ocurrido en Internet. Un 92% de los menores españoles han afirmado que hay cosas en Internet que pueden molestar o disgustar a gente de su misma edad; esta cifra es la más alta de toda Europa. Por contra, únicamente un 6% de los padres creen que sus hijos se han sentido molestos o disgustados por algo que han visto en internet en algún momento.
Un 4% de los menores españoles entre 9 y 16 años afirman haber sufrido bullying online, mientras que la cifra asciende a un 16% cuando se les pregunta si lo han sufrido online u offline.
España está ligeramente por debajo de la media europea en lo que respecta a este riesgo, según las conclusiones del estudio ya que 5% de los menores europeos dicen haber sufrido bullying online, llegando al máximo en Estonia con un 14%.
Un 4% de los padres afirma que sus hijos han sufrido este riesgo. Sin embargo, entre los padres de aquellos menores que realmente han sufrido bullying online, un 67% desconocen que su hijo lo ha sufrido: sólo un 29% contesta afirmativamente y un 5% dice que no sabe.
Fuente: London School of Economics and Political Science – Media and Communications


Se ha recorrido ya un largo camino para sensibilizar e informar sobre la amenaza del ciberacoso. Se ha conseguido llamar la atención sobre este fenómeno para movilizar a la ciudadanía y a las diversas administraciones públicas que, en muchos casos y especialmente en el ámbito escolar, han activado planes y recursos preventivos. Sin descuidar lo anterior, porque la lucha es constante, hay que avanzar un paso más y crear recursos y procedimientos para la intervención… ¿qué hacer cuando se produce un caso?. Es preciso establecer tanto servicios de apoyo como protocolos de intervención para la gestión autónoma. Cuando se descubre una situación de este tipo, la comunidad educativa trata de dar una respuesta basada en el conocimiento del bullying tradicional y los planes de convivencia diseñados. Sin embargo, son muchos los matices y diferencias en relación al tradicional acoso escolar y demasiado importantes las consecuencias como para permitirnos el lujo de equivocarnos. Cada minuto que pasa la víctima está a un click de sus acosadores. Intervenir de inmediato y hacerlo de forma adecuada es clave. En ocasiones la iniciativa debe ser de la propia victima y, en todo caso, es precisa su colaboración.


Romina Perrone, estudiante de 10 años en un colegio del barrio bonaerense de Villa Urquiza, tuvo que sufrir que una compañera de clase Cleopatra Loyacono crease un grupo en Facebook dando razones para odiarla. Hoy suma cinco mil fans y no ha sido eliminada por Facebook pese a los esfuerzos de la madre de Romina.