El ciberbullying, una realidad en los colegios de Manchester

Un estudio realizado en 100 centros educativos del área de Manchester revela que al día se producen entre 50 y 100 casos de mal uso de los ordenadores escolares. El 30% de las ocasiones, se trata de acceso a vídeos pornográficos y el 70% a ciber acoso o ciberbullying .

El director del Instituto de Stretford, señala que desde que llegó a su actual cargo han tenido que cambiar tres veces el firewall que bloquea el acceso a determinadas páginas y programas. “Tenemos bloqueados Facebook y MSN Messenger, pero los estudiantes son muy espabilados para encontrar nuevas formas de saltarse los bloqueos”: Que le pregunten sino a Tom Wood, el joven australiano capaz de reventar un filtro antiporno de 50 millones de euros.

Curiosamente, ambas noticias tienen relación. Wood intentaba demostrar el despilfarro de un filtro que no se ocupaba de las cuestiones más importantes: el acoso que pueden sufrir los estudiantes a través de Internet, ya sea por gamberradas entre ellos mismos o por engaños desde el exterior, entre otras prácticas de lo que hoy en día se entiende como ciberbullying (ciber-acoso) o grooming (engatusamiento).

Wood opinan que, si huimos del moralismo religioso, todo el mundo en algún momento de su vida ha visto porno, y que hay que distinguir muy bien esto de los riesgos que pueden sufrir los jóvenes en Internet por la actividad de pederastas y otros personajes indeseables. Sobre todo porque, como señala Davies, los propios alumnos desmantelan los filtros de forma relativamente fácil. Así pues, ¿no saldrá más a cuento concentrarse en luchar contra el ciberbullying y preocuparse menos por los vídeos eróticos? En la teoría, sí. El problema es que, en la práctica, ambos fenómenos pueden ir cogidos de la mano en algunos sitios y aplicaciones web. Habrá que ver cómo avanzan las alternativas para solucionar un tema tan complejo y escabroso.

Fuente: tuexperto.com

Uno de cada tres casos de bullying en Aragón se realiza por Internet y teléfono móvil

Chantajes con imágenes grabadas, amenazas en un chat o burlas en páginas web. El acoso escolar cambia a la misma velocidad que las nuevas tecnologías y teléfonos móviles e Internet son ya dos herramientas comunes en los ataques entre compañeros de colegio. Este fenómeno se conoce como cyberbullying y ya aparece en una tercera parte de los casos de acoso escolar denunciados por aragoneses en 2007 a la línea de ayuda SOS Bullying.

Los expertos señalan que este tipo de ciberacoso es tan peligroso, o más, que los ataques físicos. El problema se ha agravado con la expansión de las nuevas tecnologías. Seis de cada diez niños de entre 10 y 14 años ya tienen teléfono móvil, casi siempre con cámara, y cerca del 80% de los escolares se conectan regularmente a Internet. Estos datos, unidos al desconocimiento que muchos padres tienen sobre la Red, han convertido a Internet y teléfonos móviles en un caldo de cultivo de la violencia escolar.

Algunos jóvenes llegan a pagar por ver vídeos y fotos humillantes de sus compañeros. En algunos centros, los acosadores organizan falsos concursos de belleza en los que hacen circular imágenes deformadas o caricaturas de sus víctimas. Incluso hay casos de ciberbullying de contenido sexual.

Fuente: 20 minutos.

El ciberbullying es el mayor riesgo en la red para los menores

Pese a que pudiera parecer que delitos como la pederastia acechan con mayor peligro, el mayor riesgo para los menores en la red es el ciberbullying, según Parry Aftab, abogada especializada en la protección de la infancia en el ciberespacio.

Aftab dirige la mayor red mundial de protección de la infancia en Internet, Wiredsafety.org. Ha publicado en España Internet con los menores riesgos, una guía práctica para los padres, editada con la colaboración de PantallasAmigas , la Fundació Catalana del l’Esplai y la Fundación Edex.

Parry Aftab destaca lo corriente del ciberacoso entre los menores: “Los chicos se hacen hacking entre sí todo el tiempo (…) Se envían troyanos, virus, spam, o se hacen pasar por su hermano en la mensajería instantánea. Muchos padres comparten con sus hijos el ordenador, donde guardan los números de las cuentas bancarias o las tarjetas de crédito”.

Aftab muestra las peculiaridades del ciberbullying que hacen de este fenómeno algo bastante diferente al clásico acoso: “En Internet, puedes ser pequeño y acosar al gigante de la clase porque dominas la tecnología, hackear su ordenador, enviarle spam, robarle la contraseña y acceder a su correo, amenazarle de muerte o colgar una página con su cabeza en una foto pornográfica”.

Hay varios tipos de acosadores, según Aftab. El ángel vengador, normalmente chico, es anónimo y sus víctimas son habitualmente acosadores. Deciden convertirse en los Robin Hood del ciberespacio; el hambriento de poder no es anónimo y quiere que sepas que puede hacerte daño; la chica mezquina, aunque no siempre chica, va en grupo, quiere que todo el mundo sepa quién es en la vida real y qué es capaz de hacer”.

El miedo que la víctima de ciberbullying siente por lo que le ocurre, hace que no se comunique, pues teme la reacción de los mayores.. Aftab cree que lo mejor es ganarse la confianza de sus hijos: “Les deben decir que no respondan a los ataques, que no le den al acosador el poder que no tiene, y también enviar un mensaje al responsable técnico de las páginas para avisarle de los contenidos falsos para que la eliminen. Y las escuelas deberían adoptar programas educativos para que los niños sean ciberciudadanos”.

Fuente: El País