Los padres extremeños recibirán un SMS cuando sus hijos alteren la convivencia en el aula

Los padres extremeños serán notificados en “tiempo real” a través de mensajería de móvil o de correo electrónico cuando sus hijos comentan alguna falta contra la convivencia en las aulas de los centros públicos y concertados que operan en la región.

Según el director de Política Educativa de la Junta de Extremadura , Felipe Gómez Valhondo, esta medida busca la “implicación de las familias extremeñas” en una problemática que “transciende el ámbito escolar” y que, por tanto, requiere de la respuesta conjunta de “toda la sociedad”.

Gómez Valhondo adelantó que por iniciativa de la propia comunidad educativa extremeña, varios centros de la región, el “triple” de los que “legalmente” le correspondían a Extremadura en base a la articulación de indicadores, han participado en un estudio del Observatorio Estatal de Convivencia, que una vez esté tabulado, permitirá tener una “perspectiva adecuada de lo que ocurre realmente” en las aulas extremeñas.

El diputado ‘popular’ César Díez Solís calificó de “especialmente buena” la decisión de la Consejería de Educación de personarse como acusación particular en los casos de las agresiones a los profesores, y la tipificación de dichas faltas “graves” como delitos de atentado.

Fuente: hoy.es

Los centros piden medidas contra el acoso en la red a profesores

La vieja broma pesada que antes se escribía en la pizarra, o se transmitía en un papel arrugado de pupitre en pupitre, ahora pasa al ciberespacio: el acoso a los profesores. Hay centros que reclaman “un protocolo” para saber cómo actuar cuando se descubre el problema y una especie de “ciberinspectores”..

En uno de los institutos más señeros de Vigo, varios estudiantes crearon una web para decir de los profesores lo que nunca les dirían a la cara. Según el director del centro, empezaron “poniendo a caldo” a uno de los docentes y luego, al comprobar el éxito que tenían los insultos entre el alumnado, dispararon en otras direcciones. “Era una página abierta en la que podía entrar cualquiera. Algo durísimo. Se metían con los profesores y también con algunos compañeros. Se reían, por ejemplo, de sus enfermedades y desgracias personales, todo lo sacaban a relucir sin el más mínimo pudor”.

En el instituto todo el alumnado estaba al tanto y visitaba la página. Un día, por casualidad, se enteró un profesor y éste alertó al director. Se abrió una investigación interna y se identificaron estudiantes de varias clases como implicados. “Se les abrió expediente disciplinario y se resolvió con un cambio de centro”. La expulsión definitiva de un puñado de alumnos surtió efecto: ha pasado el tiempo, y la dirección reconoce que los estudiantes tienen blogs y participan en foros diversos de Internet, colgando fotos y haciendo comentarios, pero no le consta que haya “despellejamiento”.

El instituto de un pueblo de la Costa da Morte acaba de expulsar a un alumno durante una semana por burlarse de una profesora y varias compañeras “poco agraciadas” colgando sus fotos retocadas y comentadas en un blog. Según el responsable del IES, que como todos los que han detectado el problema prefiere no ser identificado, “el 80% de los chicos de 14 y 15 años tienen blog”, o al menos una dirección propia en portales originalmente creados para ligar, como Metroflog o Fotolog. “Y eso que el ADSL sólo llegó aquí hace tres años”, comenta asombrado.

Para la Consellería de Educación, éste es un fenómeno nuevo. Más nuevo incluso que el de los padres que insultan a los profesores a través también de blogs. No puede cuantificarlo porque, en general, los casos “se resuelven dentro de la comunidad educativa como faltas de convivencia”. Sin embargo, ya hay centros que reclaman “un protocolo” para saber cómo actuar cuando se descubre el problema y una especie de “ciberinspectores” que velen por que se respeten unos límites. “Debería haber personal experto, si no es posible en cada centro, al menos uno para cada tres”, sugiere el jefe de estudios del turno de noche de uno de los institutos más antiguos de A Coruña.

“El sistema educativo está en la frontera”, explica un director, “porque éste es un mundo paralelo y los chicos navegan desde sus casas. Si la convivencia en el aula se ve perjudicada tenemos que intervenir, pero los únicos que pueden obligar al menor a borrar los insultos, los únicos que pueden requisarle el móvil y retirarles la conexión a la Red, son los padres. Y la mayoría no tienen ni idea de lo que hacen sus hijos”.

Fuente Elpaís.com

¿Tienen los menores conciencia del ciberbullying?

Los menores que navegan en la red ven con cierta indiferencia el ciberbullying, y su actitud se resume en un “si no quieres ver nada de eso, no vayas a las páginas que no debes, o desagrega a la persona que no te gusta en el Messenger”.

Esta es una de las observaciones que destaca el estudio Cómo usan Internet los jóvenes: hábitos, riesgos y control parental que en 2007 llevaron a cabo los profesores de la Universidad del País Vasco, de los profesores Carmelo Garitaonandia y Maialen Garmendia referido a niños de entre 12 y 17 años. Los riesgos para los menores están referidos casi esclusivamente a los ataques que pudieran impedir “su” navegación, es decir, virus y troyanos.

“De los casos de acoso o de demandas sexuales, a cambio de regalos (carga de móvil, por ejemplo), han hablado las chicas de mayor edad, y en menor medida los chicos mayores también. De todas formas, los más jovencitos tampoco están excluidos del acoso. La actitud ante estos problemas es que, por una parte, los jóvenes se lo buscan acudiendo a páginas que no deben, y por otra, que cerrando o apagando el ordenador se terminan los problemas. “Del ordenador nadie te va a hacer nada” (chico, 16 años, A Coruña).

Paradójicamente, cuando los adolescentes tienen graves problemas en Internet los ocultan a los padres, y solamente en casos gravísimos se deciden a dar el paso de contarlo. temen que ante cualquier problema que planteen a sus padres la reacción de estos va a ser quitarles el acceso a Internet.

Garitaonandia y Maialen Garmendia se sorprenden de dos datos que aporta su encuesta: uno, referido al perfil psicológico individualista que puede explicar el por qué de esa indiferencia ante el peligro del ciberbullying: “entre las actividades de los jóvenes no hemos detectado prácticamente ninguna actividad solidaria, ciudadana y/ o política realizada a través de Internet”.Y una segunda referida a la capacidad de los padres: “los padres españoles usan muy pocos medios técnicos, básicamente programas de filtrado o uso de filtros del Interet Explores o el Windows Vista, para el control de las actividades de sus hijos en la Red”.